La mentira estadística es una características de los malos gobiernos en Argentina. Primero fue el kirchnerismo y sus dibujos. Ahora son los dibujos de Javier Milei y Luis Caputo. Según el Indec la inflación en febrero fue de 2,9%, al igual que en enero. Volvieron a evitar el temido «3%» que impulsa a la psicología del desastre. Según Milei y Caputo, en los últimos 12 meses la variación fue de 33,1% y en lo que va del año acumula una suba de 5,9 por ciento. Según difunden los voceros de la prensa afín al gobierno (es decir casi todos los ensobrados reales en la Argentina) la expectativa es que luego de marzo comience el sendero a la baja del indicador para que en julio-agosto comience con cero. Como los brotes verdes de Mauricio Macri pero con más recesión.
Según los datos difundidos por el Indec, décimo mes consecutivo que no se registra una desaceleración intermensual en el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que experimentó una escalera ascendente desde el piso de 1,5% de mayo de 2025.
La mayor suba mensual correspondió a Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con un 6,8%, impulsada por incrementos en las tarifas de servicios públicos y cambios en los criterios para otorgar subsidios en varias provincias. Alimentos y bebidas no alcohólicas ocupó el segundo lugar, con una variación de 3,3 por ciento, algo que nadie que vaya a un supermercado puede sostener.
