Rubén Daniele, histórico líder del Sindicato Unión Obreros y Empleados Municipales de Córdoba (SUOEM), y Luis Juez, senador nacional y exintendente de la ciudad de Córdoba, han mantenido una relación política significativa que ha marcado la escena cordobesa durante las últimas dos décadas. Su vínculo, forjado en momentos clave de la política local, refleja una alianza estratégica que combina el poder sindical con el liderazgo político, aunque no exenta de tensiones y matices.
Orígenes de la relación
La conexión entre Daniele y Juez se remonta a principios de la década de 2000, cuando Juez, tras romper con el peronismo y fundar el Partido Nuevo, se posicionó como un outsider en la política cordobesa. En 2002, Juez fue destituido de su cargo como fiscal anticorrupción por el gobierno provincial de José Manuel de la Sota, un evento que marcó su ruptura con el establishment y lo catapultó como figura opositora. En este contexto, Daniele, líder del SUOEM, se convirtió en un aliado clave. Ambos compartían críticas hacia la gestión municipal de Germán Kammerath, lo que los unió en un frente común contra el oficialismo peronista.
En 2003, cuando Juez se postuló como intendente de Córdoba, Daniele y el SUOEM brindaron un respaldo significativo. La movilización sindical y el apoyo de los trabajadores municipales fueron fundamentales para la victoria de Juez, que logró romper el bipartidismo en la ciudad. Este triunfo consolidó una alianza política que perduraría, aunque con altibajos, en los años siguientes. La Voz del Interior destaca que, en ese momento, Daniele fue un “motor” del apoyo a Juez, participando activamente en la construcción de su proyecto político.
Una alianza estratégica
Durante la intendencia de Juez (2003-2007), la relación con Daniele y el SUOEM fue compleja pero funcional. Juez, conocido por su estilo confrontativo, necesitó del apoyo sindical para gobernar una ciudad con un fuerte peso de los empleados municipales. A cambio, el SUOEM obtuvo beneficios y una relación privilegiada con la gestión, lo que algunos críticos calificaron como un “cogobierno”. Sin embargo, Juez siempre negó manejar directamente el discurso de Daniele, como se desprende de un audio filtrado en 2015 donde instruía a una delegada del SUOEM para que el gremialista destacara logros de su gestión, aunque luego minimizó su intervención.
La alianza entre ambos se mantuvo en momentos clave, como las elecciones de 2007, cuando Juez se postuló a gobernador y contó con el respaldo de sectores sindicales progresistas, incluido el SUOEM. Aunque no logró la victoria, la movilización gremial fue un pilar de su campaña. Más adelante, en 2015, Daniele y Juez volvieron a converger en una alianza electoral cuando Juez se postuló nuevamente a intendente, esta vez acompañado por Olga Riutort, una figura cercana al peronismo.
Tensiones y evolución
A pesar de su alianza, la relación entre Daniele y Juez no estuvo exenta de fricciones. El SUOEM, bajo el liderazgo de Daniele, es conocido por su combatividad y su capacidad de presión sobre los gobiernos municipales, lo que generó roces con Juez durante su gestión. Además, la evolución ideológica de Juez, que pasó de un perfil progresista a una postura más alineada con el PRO y Juntos por el Cambio, contrastó con la postura combativa y de izquierda de Daniele, lo que limitó la profundidad de su vínculo en ciertos momentos.
En los últimos años, la relación entre ambos se ha mantenido más pragmática que ideológica. Daniele ha continuado liderando el SUOEM, enfrentándose a gestiones municipales como la de Martín Llaryora, mientras Juez ha consolidado su rol como referente de la oposición en Córdoba, con un enfoque en construir puentes hacia el gobierno nacional de Javier Milei. Sin embargo, el aval del SUOEM a Juez en las elecciones de 2023, cuando se postuló a gobernador, demuestra que la alianza sigue vigente en momentos electorales clave.
Al día de hoy esa relación sigue muy vigente y muchos de los líderes del gremio y los delegados son fervientes militantes del juecismo, y sin dudarlo lo dicen en las asambleas que los comandados por Rubén Daniele expresan a diario.
Juez y Daniele van por lo mismo, su intención es derrocar al peronismo en la provincia. El primero para tratar alguna vez de llegar a ser Gobernador, y el segundo para terminar de congraciarse con quien le regaló más de 6000 afiliaciones al sindicato cuando fue Intendente de la capital cordobesa.
La relación entre Daniele y Juez a los cordobeses nos viene saliendo muy cara desde aquella vez que se abrazaron y se sellaron un pacto nefasto que hundió de por vida a la ciudad de Córdoba.
