Tomas Couzo Aspitia es un joven libertario de Córdoba que forma parte del ejército rentado de «influencers» dedicados a confundir a través de las redes sociales. Sostiene un discurso violento, binario, superficial y ruidoso. Todos los ingredientes necesarios para que el engaño y la mentira sean el producto más deseado por la sociedad cordobesa. Couzo Aspitia viene de cuna menemista, con beneficios económicos familiares desde esa época. Su tía, es una mediática escibana titular del estudio Couzo-Ramacciotti (ultra menemistas), beneficiados con el otorgamiento de registros de automotores en aquellos tiempos. El propio influencer libertario es empleado de uno de esos registros del automotor que le fueron entregados por Menem a su tía. Específicamente cobra del registro de avenida Fuerza Aérea 1019. Es tambien beneficiario de una beca en la Agencia Córdoba Deportes porque practica Judo y es el Presidente de la Juventud Libertaria de Córdoba.
Su militancia se expresa a través de las redes. Y su nueva línea de acción es la de aparecer como aliado del sector liderado por la izquierda en la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba.
En realidad los sindicalistas de la UEPC y el joven libertario expresan un fuerte alianza política.
El acuerdo libertario con el sindicalismo de la UEPC cordobesa es un hecho que parece beneficiar a los dirigentes del sector, ya que ellos de hecho avalan al libertario y lo festejan en las redes.
A cambio el joven logró que ningín dirigente de la UEPC cuestione la polìtica salarial y educativa del Presidente Javier Milei. Nadie propone ninguna medida de fuerza contra el gobierno nacional que les quitó el incentivo docente.
Los sindicalistas de la UEPC cordobesa avalan con silencio a Milei y concentran sus reclamos a la provincia.
La contradicción parece evidente, pero a los medios y periodistas de Córdoba, eso no les molesta. Ni siquiera lo analizan. El foco está puesto en todo lo que no moleste a Milei, a los jóvenes libertarios ni al menemismo tardío.
Libertarios y sindicalistas; sindicalistas y libertarios. Un solo corazón. En el medio la educación pública destruída por Javier Milei y su gobierno que pasa sin que se cuestione. Ni a los sindicalistas ni a los libertarios les importa un pito la educación.
Esto forma parte del cinismo y la hipocrecía creciente de los sindicatos cordobeses y de buena parte de los ciudadanos cordobeses y de sus periodistas. En esta provincia tan afín a todas las derechas, incluso a las derechas que lideraba Luciano Benjamín Menéndez, celebran con jubilo fálico la motosierra de Milei, pero exigen a viva voz y a través de videitos de los jóvenes libertarios, mejores salarios, salud pública de excelencia, mejores jubilaciones, menos impuestos.
Son tiempos que actualizan la hipocrecía de una provincia reaccionaria y de dirigentes sindicales funcionales y beneficiarios de las derechas de todos los tiempos, que dijeron y dicen combatir, pero que en realidad avalan.

