El periodista Carlos Sagristani, de Radio Mitre Córdoba, en su tradicional editorial diaria generó un profundo debate sobre el controvertido video hecho con inteligencia artificial (IA) por el diputado nacional Rodrigo de Loredo (UCR), en el que se manipula la imagen y voz del gobernador Martín Llaryora. 

Transmitida en el programa matutino conducido por Jorge «Petete» Martínez, la columna de Sagristani, con su vasta experiencia como docente universitario y habiendo pasado por los medios más prestigiosos del país, expuso un análisis crítico que resuena en el contexto de polarización política en Córdoba.

Sagristani comenzó reconociendo la habilidad de De Loredo para destacarse en la «jungla de la comunicación política» mediante mensajes y estética que lo impulsaron rápidamente en su carrera. Sin embargo, señaló que el video de IA, que presenta a un Llaryora ficticio admitiendo supuestas contradicciones, «cruzó un límite peligroso» entre la creatividad política y la transparencia democrática. «No parece una acción irreflexiva», afirmó, sugiriendo que De Loredo fue consciente de las implicancias éticas y legales, como lo demostró su silencio ante el caso del video falso de Mauricio Macri en la campaña porteña, donde un Macri apócrifo levantaba la candidatura de Silvia Lospennato. 

En ese episodio, debatido en TN, De Loredo evitó opinar, posiblemente por su alianza tácita con Javier Milei, cuyo partido minimizó la situación.

El periodista subrayó que la usurpación de identidad para inducir al voto, como ocurrió en ambos casos, no solo es una «falta ética inadmisible», sino que configura un delito electoral, según la justicia, que abrió una investigación inconclusa. Citando el artículo 140 del Código Nacional Electoral, Sagristani advirtió que equiparar este acto con un derecho constitucional a la libre expresión es una «tergiversación grave». De Loredo, por su parte, defendió el video como un «nuevo envase tecnológico» y una «viñeta humorística» que «logró que Llaryora diga la verdad», argumentando que estaba etiquetado como contenido de IA. Sin embargo, Sagristani replicó que esta aclaración no es suficiente, especialmente si el material se reutiliza o viraliza sin contexto, como señaló una oyente.

Apoyándose en Pablo Sechi de Poder Ciudadano, Sagristani explicó que estos contenidos manipulados buscan «sembrar dudas» y desprestigiar al oponente, evitando el debate real que el radicalismo históricamente defendió. «Se reemplaza la confrontación leal de ideas por una batalla de percepciones donde valen las medias verdades, las falsificaciones de identidades y datos», denunció, comparando estas prácticas con los autoritarismos que erosionan las democracias occidentales. La experta Delia Ferreira Rubio, invitada al programa, reforzó esta visión, destacando un vacío legal que facilita el fenómeno, pero subrayando que una ética pública elemental no debería transgredir un demócrata genuino.

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