Sin ni siquiera poder apelar a la excusa de alterar el superávit porque son fondos ya presupuestados, Luis Juez y Carmen Álvarez Rivero ambos en las filas de LLA votaron en contra del rechazo al veto que la ley que ordena la distribución no discrecional de los fondos entre las provincias. Son soldados de Milei por encima de Córdoba.
Luis Juez y Carmen Álvarez Rivero fueron los únicos que votaron en contra de su distrito y los intereses de los ciudadanos. Los otros senadores que hicieron lo propio fueron, a excepción de Santa Fe fueron quienes recibieron fondos y sus gobernadores son alineados al Presidente, o pertenecen a La Libertad Avanza.
Juez, conocido por su posición camaleónica, ya había sido el único voto negativo en la aprobación inicial de la ley en julio (56 a favor y 1 en contra), y en esta sesión optó por no tomar la palabra, argumentando posteriormente que «es una locura intentar cambiar la mecánica de distribución de los ATN en medio de una gestión». Álvarez Rivero, por su parte, intervino en el debate para defender el veto, criticando la «hipocresía» de la oposición y señalando que los ATN se usaron históricamente para «disciplinar a las provincias», aunque reconoció el uso discrecional de estos fondos por parte del Ejecutivo. Su postura se suma a su alineamiento habitual con el Gobierno en temas fiscales.
El gobierno a principios de semana había girado en forma arbitraria fondos para solamente 4 provincias: Chaco, Misiones, Chaco y se incluyó a Santa Fe en un claro hecho de tratar de romper el armado de Provincias Unidas de Llaryora y Pullaro. Algo que no sucedió.
Este voto de Juez y Álvarez Rivero contrasta con el de su par cordobesa Alejandra Vigo (Hacemos Unidos por Córdoba), quien apoyó el rechazo al veto, alineándose con el gobernador Martín Llaryora. Los 9 votos negativos totales incluyeron a los 7 senadores de La Libertad Avanza, más Juez, Álvarez Rivero y el formoseño Francisco Paoltroni. La decisión ahora pasa a la Cámara de Diputados, donde el oficialismo tiene mejores chances de revertirla, habiendo obtenido 90 votos en contra en la sanción original de la ley. Este revés legislativo representa una nueva derrota para el Gobierno de Milei, en una semana marcada por rechazos similares en Diputados a vetos sobre financiamiento universitario y emergencia pediátrica en el Hospital Garrahan.
