El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem (La Rioja, La Libertad Avanza), generó revuelo en redes sociales al retuitear y amplificar una supuesta noticia sobre un nuevo impuesto provincial en Buenos Aires. La publicación original provenía de Fran Casaretto, un conocido troll libertario en X (ex Twitter), quien compartió una imagen de un cartel anunciando un recargo del 20% en pagos con Mercado Pago, supuestamente implementado por el gobernador peronista Axel Kicillof en una «casa de empanadas». Menem, alineado con la agenda antiperonista del gobierno de Javier Milei, reposteó el contenido con un comentario irónico: «Otro día más en el paraíso kicillofista. ¿Cuánto más van a exprimir al laburante?». La intención era chicanear al gobernador bonaerense y resaltar supuestos abusos fiscales del peronismo, en medio de la tensión postelectoral en Buenos Aires (donde La Libertad Avanza sufrió una derrota reciente).
La detección del engaño
Sin embargo, la «noticia» resultó ser una fake news completa. La foto del cartel, que Menem asumió como evidencia reciente, databa en realidad de 2022 y no correspondía a una casa de empanadas, sino a una farmacia en la provincia de Buenos Aires. El recargo mostrado no era un impuesto nuevo de Kicillof, sino una medida temporal por problemas técnicos con Mercado Pago durante la pandemia de COVID-19, ya desmentida y superada hace años. El gobierno provincial de Kicillof emitió un comunicado oficial desmintiendo cualquier nuevo gravamen similar, calificándolo de «manipulación burda de la oposición». Usuarios en X rápidamente desarmaron la estafa: verificaciones con Google Reverse Image Search confirmaron la antigüedad de la imagen, y el propio Casaretto admitió implícitamente el error al no responder a las críticas.

Reacciones y repercusiones
Menem se convirtió en tendencia en Argentina bajo hashtags como #MenemFake y #TrollLibertario. Cuentas opositoras como @Kicillofok y @CFKArgentina lo tildaron de «payaso de circo» y «difusor serial de mentiras», mientras que aliados libertarios minimizaron el asunto como «un error inocente en la guerra contra el kirchnerismo». Memes inundaron la plataforma, superponiendo la foto fake con imágenes de Menem en situaciones cómicas. El diputado no había borrado el post ni emitido un descargo público, a diferencia de incidentes previos donde desmintió cuentas fake atribuidas a él (como la polémica de agosto con @PraetorLeon). Fuentes cercanas al clan Menem (incluyendo a su primo «Lule» Menem) indicaron que se trata de «ruido de guerra electoral», pero el silencio alimenta críticas internas en La Libertad Avanza, donde Milei busca unidad tras las derrotas legislativas.
Este episodio se suma a una serie de tropiezos de Menem en redes, como su defensa de videos deepfake en mayo 2025 (cuando minimizó un montaje de Mauricio Macri como «un chiste de IA») y acusaciones de cuentas paralelas para atacar a figuras como Santiago Caputo. Ocurre en un momento sensible: Milei viaja a EE.UU. esta semana para reuniones clave, y cualquier escándalo distrae de la agenda de estabilización económica.
El caso ilustra la dinámica tóxica de la desinformación en la política argentina 2025, donde trolls y figuras públicas como Menem usan X como arma, pero terminan expuestos por chequeos rápidos.
