En la madrugada de este domingo, se efectuó un operativo a partir del cual se desarticuló una fiesta clandestina en la ciudad Capital. En concreto, se trató de un “after” en B° Villa Joison, donde se encontraban más de 1.600 personas, y 300 vehículos. Se secuestraron estupefacientes y grandes cantidades de bebidas alcoholicas.

En un club deportivo de calle Defensa al 800 de B° Joison de la ciudad de Córdoba, el Ministerio de Seguridad de manera conjunta con la Subsecretaría de Fiscalización y Control de la Municipalidad de Córdoba y Policía de Córdoba desarticularon una fiesta clandestina sin habilitación ni medidas de seguridad correspondientes. En el lugar se encontraban unas 1.600 personas aproximadamente y unos 300 vehículos.

El operativo estuvo encabezado por el ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, quien estuvo acompañado por el director general de Departamentales Norte Crio. Gral Antonio Urquiza, el subdirector general de Unidades Especiales Fernando Vivas, y el director de Fiscalización y Control del Municipio, Ezequiel Hormaeche.

En el lugar, ademas de controles realizados a las personas presentes, se secuestraron equipos de música (parlantes, potencias, consola de sonido), bebidas alcoholicas, varias dosis de estupefacientes y luces multiefectos, entre otros elementos. El operativo se concretó luego que operadores de cámaras de videovigilancia del 911 constataran la presencia de este contingente en el lugar.

«A primera hora recibimos la información que se estaba realizando una fiesta clandestina en la ciudad, en Barrio Joison. Rapidamente nos pusimos en contacto con la Municipalidad de Córdoba para realizar un operativo conjunto con la Subsecretaría de Fiscalización y Control. El trabajo conjunto con los municipios es clave», señaló Quinteros.

Además, el ministro de Seguridad agregó: «De manera regular todos los fines de semana nos encontramos realizando este tipo de operativos. Esto tiene que ver con una decisión de hace frente y combatir estos eventos que no estan habilitados, pero para peor no cuentan con ninguna medida de seguridad y hay consumo y venta de drogas».

«Llegando al lugar hablé con el intendente Daniel Passerini, quien tiene la misma visión acerca de esta problemática: la salud de nuestros jovenes no se negocia.», cerró Quinteros.

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