Son cuatro y la historia los recordará siempre como traidores, no a la patria, sino a quienes creyendo que eran buenos muchachos iban a defender los intereses de todos, incluyendo los jubilados. Los que decían ser la no casta terminaron siendo unas simples marionetas de un sistema.

Que tristeza debe sentir doña Ester. Ella vive en el Boulevard Italia, en Jesús Maria. Por sus calles pasan a diario cientos de personas, y entre ellos el Diputado Nacional Luis Picat, que hoy tras una reunión en la casa rosada cambió su postura a favor de que el Presidente Milei condene a la pobreza a miles de jubilados, como Ester, a quien Luis, como lo conocen en el pago le prometió que en el caso de llegar al congreso no iba a permitir que se avasallaran sus derechos.
Picat, días atrás firmó y admitió que iba a estar a favor de llamar a una sesión especial para impedir el veto de Milei a la nueva movilidad de la clase pasiva. Ese día, Ester y las amigas, docentes jubiladas lo aplaudieron, y muchas recordaron su paso por la Escuela Laprida, por aquel entonces de gestión nacional. Hoy se sienten frustradas y con tristeza. Albino, o el albi como le decían les falló.
Para Picat fue más importante congraciarse con el Presidente y obtener recursos para sus emprendimientos agrícolas e inmobiliarios y seguramente “carguitos ” para sus amigos, que beneficiar a quienes le dieron nada más y nada menos que educación.
Por otro lado se comenta que Picat habría arreglado con el mismo presidente su cambio de postura al haber obtenido un compromiso en torno a una causa judicial en contra del diputado por un juicio en Santiago del Estero.
En Jesús María hoy no se habla de otra cosa. Están quienes desde su prosperidad y clase social acomodada lo aplauden, a ellos la ley de aumento a los jubilados no los afecta, al contrario, se reirán de sus empleados a la hora de informales su pasividad, su pobre pasividad, y están los que lloran detrás del vidrio de una farmacia los aumentos de los medicamentos. Lloran en silencio sin que nadie los vea. En Jesús Maria Milei ganó por más del 80 por ciento de los votos y está cumpliendo con todo lo que prometió. Les dijo que los iba a ajustar y los ajustó. Nadie lo creía, hasta que hoy vieron, siendo jubilados con la mínima, como el ibuprofeno que antes tenían gratis hoy les cuesta más de 8 mil pesos, un cinco por ciento de su jubilación.
Picat no es el único, es uno más de este sistema perverso donde con los votos de la gente creen hacer lo que les parezca y llevan agua solo para su terruño en vez de legislar para todos.
Picat es uno más de los diputados radicales que nuevamente le darán la espalda a los jubilados. Junto a Luis Albino Picat están Martín Arjol, quien también ostenta tener en su Misiones natal amor por los jubilados, a quien hoy traicionó.

A la lista de Picat y Arjol se suman también José Federico Tournier, Mariano Campero y Pablo Cervi. Todos cambiaron de postura y todos seguramente recibirán de la casta que dicen combatir dividendos que solo ellos sabrán.
