La denuncia del «cordobesismo» sobre un supuesto pacto entre La Libertad Avanza (LLA) y el kirchnerismo (K) para evitar discutir las retenciones surge de un episodio reciente en la Cámara de Diputados terminó abruptamente en medio de un escándalo, sin quórum para tratar temas clave como las retenciones.
Según publicaciones en X, el peronismo cordobés, liderado por figuras como Juan Schiaretti y Martín Llaryora, acusó a LLA y al kirchnerismo de coordinar acciones para bloquear el debate sobre las retenciones, un tema sensible para Córdoba debido a su impacto en el sector agropecuario.
El contexto de esta denuncia se remonta a tensiones previas en torno a la Ley Ómnibus en 2024, donde los diputados cordobeses, tanto del peronismo como de Juntos por el Cambio, rechazaron mayoritariamente cualquier suba de retenciones, especialmente el 15% propuesto para exportaciones industriales.
En ese entonces, legisladores como Carlos Gutiérrez y Natalia De la Sota, junto con socialistas santafesinos, elaboraron un dictamen propio contra las retenciones, lo que frustró negociaciones con el gobierno de Javier Milei.
La sesión descrita como caótica con «gritos y empujones» entre diputados de Unión por la Patria (kirchnerismo) y LLA, reforzó la percepción de un acuerdo tácito.
El cordobesismo interpreta que LLA evitó tratar las retenciones para no confrontar con el kirchnerismo, que también se beneficiaría al desviar la atención hacia otros temas, como el caso de la criptomoneda Libra, usado para presionar al gobierno. Esta maniobra habría permitido a ambos sectores esquivar un debate que podría exponer sus contradicciones internas o debilitar sus posiciones frente a sus bases electorales.
Sin embargo, no hay evidencia concreta de un pacto explícito entre LLA y el kirchnerismo. La acusación refleja más bien la frustración del cordobesismo, que prioriza la defensa de los intereses agropecuarios de la provincia y ve en las retenciones una amenaza directa. La falta de quórum y el desorden en la sesión podrían ser consecuencia de estrategias legislativas individuales, más que de una alianza formal. La desconfianza del cordobesismo hacia ambos espacios se alinea con su histórica postura de rechazo tanto al kirchnerismo como a ciertas políticas de LLA, como la suba de retenciones o la quita de subsidios al transporte, que afectan directamente a Córdoba.
La denuncia del cordobesismo apunta a una supuesta complicidad entre LLA y el kirchnerismo para evitar un debate incómodo, pero se basa más en percepciones políticas y dinámicas legislativas que en pruebas sólidas. El tema de las retenciones seguirá siendo un punto de conflicto en Córdoba, donde el sector agropecuario es clave.
