En medio del escándalo por los créditos millonarios otorgados a funcionarios, el diputado radical Pablo Juliano lanzó una de las críticas más duras dentro del recinto y expuso lo que definió como una contradicción central del Gobierno.
Durante la sesión en la Cámara de Diputados, Juliano cuestionó con dureza a los sectores oficialistas al señalar que “algunos quieren privatizar el Banco Nación y fueron corriendo a sacar un crédito en el Banco Nación a tasas bajas”, en referencia a los préstamos otorgados a dirigentes y funcionarios vinculados al oficialismo.
El legislador fue más allá y advirtió que el Congreso no puede “volverse cómplice” de la situación, en el marco de los pedidos de interpelación y explicaciones sobre los créditos otorgados por la entidad pública.
La frase no fue casual: se da en un contexto donde el Banco de la Nación Argentina quedó en el centro de la polémica por una serie de préstamos con condiciones favorables —tasas bajas y largos plazos— a funcionarios, lo que generó denuncias por posibles privilegios e incompatibilidades.
El eje del cuestionamiento opositor apunta a una fuerte contradicción política. Mientras el Gobierno impulsó meses atrás la posibilidad de privatizar el Banco Nación dentro de su paquete de reformas, ahora varios de sus propios dirigentes aparecen como beneficiarios de créditos otorgados por esa misma entidad pública.
Juliano también vinculó esta situación con una doble vara en el discurso oficial: quienes promovían una agenda de ajuste, reducción del Estado y “motosierra”, terminaron recurriendo al financiamiento estatal en condiciones preferenciales.
El cruce en el Congreso dejó en evidencia que el escándalo recién empieza a escalar políticamente. La oposición busca avanzar con pedidos de informes e interpelaciones, mientras crecen las denuncias judiciales y el tema se consolida como uno de los principales focos de conflicto para el Gobierno en las últimas semanas.

