La historia terminó muy distinto a como algunos dirigentes opositores pretendieron instalar. Después de semanas asegurando que Mercado Libre se iba de Córdoba por el supuesto “ahogo financiero” de la Municipalidad, la empresa no solo no se fue: volvió con la frente marchita a pedir auxilio a la Provincia y hoy anunció una de las mayores expansiones logísticas de los últimos años.
El gobernador Martín Llaryora recibió al vicepresidente de Mercado Libre Argentina, Adrián Ecker, quien confirmó la instalación de dos nuevos centros de distribución regional en Villa María y Río Cuarto, una inversión que generará más de 400 puestos de trabajo y fortalecerá a más de 17.000 PyMEs y emprendedores cordobeses que dependen del ecosistema digital de la compañía.
El contraste es inevitable. Mientras Mercado Libre avanzaba en silencio con su plan de radicarse más fuerte en Córdoba, dirigentes como Hernández Maqueda y Elisa Caffaratti recorrían medios y redes asegurando que la empresa huía de la provincia por culpa de la gestión municipal. El relato duró lo que tardó la firma en ratificar —con hechos y anuncios concretos— que Córdoba sigue siendo una de las plazas más competitivas del país en materia logística, tecnológica y fiscal.

Ecker lo dijo sin rodeos: “Córdoba es realmente un lugar importante. Entregamos más de un millón de paquetes por mes en la provincia, y buena parte del movimiento pasará por estos nuevos centros”. La ampliación permitirá procesar alrededor de 8.000 paquetes diarios en cada nodo, optimizar rutas, reducir tiempos y garantizar entregas en 24 horas en Villa María, Río Cuarto y ciudades aledañas.
La expansión también consolida a Córdoba como territorio fértil para inversiones de empresas “unicornio”. Y no es casualidad. Según el ministro de Gobierno, Manuel Calvo, la decisión de Mercado Libre responde a un combo que la oposición eligió ignorar: clima de negocios, reglas claras, infraestructura, talento cordobés y rebajas impositivas anunciadas recientemente por Llaryora.
Los intendentes Guillermo De Rivas y Eduardo Accastello también destacaron que esta apuesta marca un antes y un después para el sur provincial, potenciando el comercio local y abriendo nuevas oportunidades productivas.
Mientras algunos opositores intentaban escribir un libreto de crisis, la realidad terminó escribiendo otro: el de una provincia que sigue generando confianza y atrayendo inversiones, y el de una empresa líder que, lejos de irse, decidió crecer aún más en Córdoba.
La política puede construir relatos, pero las inversiones reales suelen tener la última palabra. Esta vez, la diferencia quedó clara.
