La gestión municipal colocará este martes un bono en pesos que podrá suscribirse también mediante títulos municipales ya en circulación. El objetivo es reforzar liquidez y refinanciar vencimientos de corto plazo. La operación se da en un contexto de tensión financiera para los gobiernos locales.
La Municipalidad de Córdoba avanzará este martes con la emisión de un bono por hasta $70.000 millones, en el marco de una estrategia que busca asegurar fondos frescos y, al mismo tiempo, refinanciar compromisos financieros que vencen en los próximos meses. La colocación permitirá suscribir el nuevo título tanto en pesos como mediante la entrega de bonos municipales que ya están en circulación, lo que abre la posibilidad de hacer un canje voluntario para despejar el perfil de vencimientos.
La iniciativa forma parte del programa de financiamiento que el intendente Daniel Passerini sostiene desde su asunción, con el objetivo de preservar la continuidad de obra pública y servicios municipales en un contexto marcado por la caída de la coparticipación, la contracción del consumo y la presión inflacionaria sobre los costos operativos.
Desde el Palacio 6 de Julio destacaron que “no se trata de un incremento del endeudamiento neto, sino de una reestructuración que permite mejorar el flujo financiero y asegurar previsibilidad fiscal”. No obstante, la oposición cuestionó el movimiento y lo interpretó como una señal de estrés de las cuentas municipales.
La administración municipal remarcó que el municipio mantuvo hasta ahora un nivel de deuda “estable y sostenible”, y que este instrumento apunta a garantizar “continuidad institucional y planificación”. El bono tendrá características de título público, y su suscripción estará orientada principalmente a inversores institucionales y agentes del mercado financiero.
La operación se produce en un momento en que diferentes provincias y municipios analizan nuevas modalidades de financiamiento ante la persistente caída de ingresos reales. Córdoba capital busca sostener obras viales, mantenimiento urbano y programas sociales, áreas que representan un porcentaje significativo de su estructura presupuestaria.
“La prioridad sigue siendo cuidar el equilibrio fiscal sin detener el desarrollo de la ciudad”, insistieron fuentes cercanas al intendente.
La reacción del mercado y la adhesión al esquema de canje marcarán el impacto real de la operación en la hoja de ruta financiera del municipio.
