La feroz pelea entre Daniel Parisini (Gordo Dan), el principal influencer de las “Fuerzas del Cielo” libertarias, y el senador neolibertario Luis Juez tiene origen y razón exclusivamente en la disputa por el poder interno del entorno del presidente Javier Milei. No hay, en este sainete, lealtades políticas incondicionales ni desinteresadas.Tampoco moral ni valores supremos.Solo hay razones ligadas al poder actual y futuro.

Los hechos históricos y los datos concretos y documentados lo confirman y nos evitan caer en la trampa del show moralizante y cursi con que se abordó el tema, especialmente en Córdoba, . 

Por más que el “Gordo Dan” argumente que su barbarie discursiva se justifica por las sinuosas y hasta cínicas posturas legislativas del senador cordobés respecto a las leyes que interesan al gobierno nacional, no es el voto con llanto incluido de Luis Juez rechazando el veto de Milei a la ley de discapacidad lo que explica su ira e imprecisiones informativas tuiteras.

Tampoco es verdad que Luis Juez actúe y vote en el Senado en base a convicciones desinteresadas ni  que su propósito sea solo el de ayudar al Presidente Milei. Aunque el senador “vende” con estilo melindroso esa idea en su discurso mediático, Luis Juez actúa solo motivado por el objetivo de lograr que la fuerza libertaria no tenga otra opción que él mismo como candidato a gobernador de la provincia para 2027.

El rechazo al veto de la ley de discapacidad en el Senado se definió por 63 votos a favor y solo 7 en contra (Carmen Alvarez Rivero, la cordobesa compañera de fórmula de Juez, fue uno de esos siete votos). No fue el voto de Luis Juez determinante en ese rechazo. Por más que el senador cordobés acompañara a la Libertad Avanza en esa votación igual hubiera sido derrotado el gobierno. Con ese argumento es que Juez justifica, hacia adentro del mundo libertario, su postura legislativa y el haber pronunciado su emocionado discurso, visibilizando una vez más a su hija Milagros que sufre una parálisis cerebral. Para sus aspiraciones electorales futuras votar a favor de ese veto hubiera sido muy costoso. Y además, inútil porque no definía nada.

Para el “Gordo Dan” tampoco es relevante ese voto conveniente  y espectacularizado de Luis Juez en el recinto del Senado. Por el mismo motivo: no definía el resultado de la votación. La pelea real de “Dan” se libra en otro plano: el de la feroz interna entre “Las Fuerzas del Cielo” con Santiago Caputo como referencia y paraguas; y Karina Milei con su fuerza de choque menemista en primera línea. Es el control del gobierno, de las listas de candidatos (que Las Fuerzas del Cielo perdieron) y, especialmente, de las “cajas” que se derivan de todo esto, lo que motivó la guarangada del “Gordo Dan” para con Luis Juez y su familia en la red X. Excluidos de todas las candidaturas, “Dan” y los suyos comenzaron por Juez con el plan de dinamitación, entre otras cosas, de las candidaturas que responden estrictamente a Karina. Como las de Córdoba. ¿Pero si Luis Juez no es candidato?. Es verdad pero sí la única referencia visible en la campaña de la Libertad Avanza, por más que no integre la lista. Luis Juez se sumó en apoyo a los candidatos de Karina sobreactuando desinterés personal  y compromiso leal para con el Presidente. Nos consta que el propio Juez se burlaba del armado de Karina ante sus colegas del Senado Nacional cuando le preguntaban si estaba satisfecho con la estrategia de la zarina en Córdoba: “¿cómo no voy a estar contento? Si a Blanca Nieves  no le crecen los enanos se pone feliz”, respondía el senador pavoneando suficiencia política.  Para Juez, tanto Gonzalo Roca como Gabriel Bornoroni, Laura Soldano y Laura Rodriguez Machado son los “enanos” que pondrán la cara en la elección, perderán con Juan Schiaretti y, él (Blanca Nieves), que no integra la lista, será la única reserva electoral posible para 2027.El “Gordo Dan” salió a hacer que los “enanos” también se lleven puesto a Luis Juez, que no se destaca precisamente por su estatura.

En ese plan el influencer libertario improvisó, cometió errores y transformó su publicación en  una barbaridad grosera y violenta. Dijo, obviando los textuales salvajes- que Juez usaba políticamente a su hija discapacitada ahora, pero que antes, la había negado. Juez uso esos contenidos para victimizarse y quedar más lejos de la debacle que significó el resultado de la elección en Provincia de Buenos Aires y el proceso que se abre en el resto del país. Hasta exigió que le pidan perdón y que el propio Presidente venga a Córdoba a dar explicaciones.

En su barbarie “El Gordo Dan” confundió a Milagros, la hija discapacitada de Luis Juez, con Carla Melisa Juez Coria, la hija extramatrimonial de Juez. Carla nació varios años antes que Milagros y fue el fruto de la relación entre Luis Juez y una militante de la Juventud Peronista del barrio Villa Paez, una zona muy humilde de la seccional 11 de la ciudad de Córdoba. Durante 3 años, desde 1989 – el 24 de setiembre de ese año nació Carla-  a 1992, la mamá de Carla le reclamó a Luis Juez por el cumplimiento del pago de cuota alimentaria por su hija, de quien se hizo cargo sola. Juez se negó sistemáticamente a pagar esa cuota, y a reconocer legalmente a su hija extramatrimonial. Durante 3 años la mamá de Carla litigó en un juicio de reconocimiento de paternidad que se extendió por chicanas dilatorias de Juez, entre otras, la de negarse a hacer la prueba de ADN con el argumento de que temía contagiarse de SIDA en la extracción de sangre. Finalmente la Justicia de Familia lo obligó a Juez a darle identidad y cuota alimentaria a Carla el 29 de junio de 1992. Para entonces, el sobreactuado humanista ya debía tres años.

Cuando este hecho se hizo público aproximadamente en el año 2002 – el del no pago de cuota alimentaria y el no reconocimiento de la hija- Luis Juez bramó en un estilo moralizante más o menos parecido al de los últimos días, acusando a quienes lo dieron a conocer de meterse con su vida privada. Esa fue la lectura que alentaron la mayoría de los medios de prensa cordobeses, por entonces muy animados con el discurso de la honestidad y la transparencia del intendente de Córdoba y futuro candidato a gobernador. Pero en realidad lo que en aquel momento se cuestionó públicamente a Luis Juez no tuvo ningún componente moral o personal. A nadie le importaba que Luis Juez o cualquier otra persona fuera padre extramatrimonial. Lo que se le cuestionó a Juez  fue que mientras alardeaba permanentemente de honestidad, transparencia, autenticidad y un cúmulo interminable de valores humanistas y casi religiosos, no pudiera explicar por qué le había negado durante 3 años la identidad y el alimento a una hija. En ese hecho se basaba el cuestionamiento por evidente contradicción.  Pero, al igual que ahora, Juez busca que el ruido y la confusión informativa lo coloque en el lugar de la víctima. Muchos periodistas lo ayudan.

Para que no queden dudas: Al “Gordo Dan” solo le importa hacer explotar los armados electorales y los espacios de poder que controla con mano de hierro Karina Milei; y a Luis Juez le importa sobre todo, posicionarse como la única opción libertaria para intentar una vez más ser gobernador.

Milagros y Carla Juez, en todo este juego, son las únicas víctimas.

Y para que no se dude de la información que aclara la verdadera pelea que desató la barbarie del influencer libertario ofrecemos la prueba documental de la sentencia judicial en el falló que obligó a Juez a cumplir con la cuota alimentaria y la identidad de su hija extramatrimonial.

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