La alianza entre el Frente Cívico de Córdoba, liderado por el senador Luis Juez, y La Libertad Avanza (LLA), el partido del presidente Javier Milei, se encuentra al borde del colapso tras un escándalo desatado por un tuit del influencer libertario Daniel Parisini, conocido como «Gordo Dan».
El mensaje, que atacó de manera ofensiva y personal al senador y a su hija Milagros, quien padece parálisis cerebral, generó una ola de repudios y marcó un punto de inflexión en la relación entre ambos espacios políticos.
El conflicto estalló luego de que Juez votara a favor de rechazar el veto presidencial a la Ley de Emergencia en Discapacidad en el Senado, una decisión que desató la furia de sectores radicalizados de LLA. En un posteo en la red social X, Parisini escribió: “Luis Juez le acabó adentro a una mujer que no era su esposa y tuvo una hija. No se hizo cargo de la nena hasta que la justicia lo obligó. Y ahora la usa para hacer política poniéndole palos en la rueda al plan para sacar de la miseria a los argentinos del presidente Milei”. El mensaje, cargado de groserías y acusaciones falsas, no solo cruzó límites éticos, sino que también generó una reacción inmediata en el arco político.
El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, salió rápidamente a repudiar el tuit, calificándolo de “inaceptable” y “repudiable” en una entrevista con TN. Francos aclaró que Parisini “no forma parte del Gobierno” y que sus dichos no representan la postura oficial de LLA. Además, confirmó que se comunicó con Juez para ofrecerle disculpas y aseguró que el presidente Milei, quien se encontraba de viaje en Estados Unidos, probablemente desaprobaría el mensaje. Sin embargo, la respuesta de Parisini no se hizo esperar: borró el tuit original, pero publicó otro con tono irónico, reiterando sus acusaciones contra Juez y desafiando a Francos con un “Ni un paso atrás, Guille”, al tiempo que le reprochó su pasado en el gobierno de Alberto Fernández.
El impacto del tuit fue devastador para la alianza que Juez había formalizado con LLA en Córdoba, donde el Frente Cívico se había comprometido a respaldar la campaña libertaria con miras a las elecciones legislativas y la intendencia de la capital en 2027. Según fuentes cercanas al juecismo, el mensaje de Parisini generó un profundo malestar entre las bases y la dirigencia del Frente Cívico, que salieron en bloque a defender a su líder. Walter Nostrala, legislador y hombre de confianza de Juez, escribió en X: “Ojalá hubieras recibido la mitad del amor que recibieron los hijos de Luis, seguramente no serías tan miserable”. Por su parte, Martín Juez, hijo del senador y concejal cordobés, calificó a Parisini de “imbécil” y “engendro”, y afirmó: “Si así tratan a los que deciden acompañar, no me quiero imaginar al resto. El daño que le hacen al presidente es incalculable”.
La oposición también se sumó al repudio. La diputada cristinista Gabriela Estévez señaló: “El Gordo Dan, brazo armado de Milei, dispara contra Juez en un alarde de misoginia y además exponiendo, vulnerando y violentando a su hija con discapacidad. ¿Se puede ser más despreciable?”. Incluso Oscar Zago, exjefe de bloque de LLA, expresó su indignación: “Es vergonzoso que en las cúspides del gobierno haya gente capaz de estas cosas. Dan asco”.
A pesar de las declaraciones del juecismo de continuar apoyando a Milei, la ruptura parece consumada en los hechos. Dirigentes del Frente Cívico aseguraron que las bases del partido desistirán de colaborar en la campaña de LLA, y algunos incluso advirtieron que podrían quedarse sin fiscales en las próximas elecciones. La relación entre Juez y los libertarios, que había sido sellada con reuniones con Karina Milei y el propio presidente, se tambalea en un momento crítico, a pocos días de las elecciones legislativas en Buenos Aires.
El episodio expone las tensiones internas dentro del oficialismo y el rol de los “trolls” libertarios, liderados por figuras como Santiago Caputo, en la estrategia digital de LLA. Mientras el Gobierno intenta desmarcarse de los exabruptos de Parisini, la alianza con el Frente Cívico en Córdoba, clave para los planes electorales de Milei, parece haber recibido un golpe difícil de remontar. En palabras de un dirigente cercano a Juez: “En política, como en la vida, no todo vale”.
