En un discurso que pretendía ser un bálsamo para los empresarios cordobeses en el 125° aniversario de la Bolsa de Comercio, el presidente Javier Milei se despachó con una arremetida torpe y desinformada contra el exgobernador Juan Schiaretti. Ante casi 400 espectadores, Milei –quien heredó un país en crisis pero parece olvidar los números que lo contradicen– dedicó minutos a desacreditar la propuesta fiscal de Schiaretti, acusándolo de promover un «gasto maníaco» que elevaría el déficit en 7 puntos del PBI. «¿Está pensando en llevar el IVA al 42% para financiar esa locura?», ironizó el mandatario, adornando su diatriba con promesas vacías de que la inflación será «solo un mal recuerdo» para mitad de 2026, mientras el riesgo país se dispara por «pánico político» orquestado por la oposición. Milei también se jactó de haber «sacado de la pobreza a 12 millones de argentinos», una cifra inflada que ignora el rebote de la pobreza al 52% en el primer semestre de 2025 según el INDEC, y culpó al «statu quo» de todos los males, sin asumir que su ajuste salvaje ha hundido a la industria cordobesa en una recesión del 8,5% interanual.

Pero el show de Milei, que incluyó un llamado a «no aflojar» en medio de un dólar oficial rozando los $1.500 y un mayorista en el techo de la banda cambiaria, duró poco. Horas después, Juan Schiaretti –el arquitecto de un modelo provincial que Córdoba envidia a nivel nacional– respondió con la contundencia de quien conoce los balances reales, no los delirios libertarios. En un hilo en X (ex Twitter), el candidato a diputado por Provincias Unidas no se limitó a refutar: expuso las falsedades de Milei con datos duros, recordando que bajo su gestión de tres mandatos (2007/2011-2015-2023), Córdoba logró superávits fiscales primarios en 15 de 24 años, con un promedio de equilibrio que contrasta con el descontrol heredado por Milei a nivel nacional (15 puntos de déficit en 2023).

«Milei miente descaradamente», tuiteó Schiaretti, desmontando la caricatura presidencial punto por punto.

Schiaretti explicó que su propuesta –un plan de equilibrio fiscal con inversión social que incluye bajar retenciones al agro en un 50% gradual, combatir la evasión impositiva (que roba $4 billones anuales al fisco, según AFIP) y reformar el IVA para gravar más a los consumos suntuosos sin tocar a los básicos– no eleva el gasto, sino que lo optimiza. «No se trata de ‘gastar más’, sino de invertir en lo productivo: bajo mi gobierno, Córdoba redujo su deuda provincial del 45% al 25% del PBI, creó 200.000 empleos netos y mantuvo la inflación un 20% por debajo del promedio nacional», detalló el exgobernador, respaldado por informes del Ministerio de Economía provincial. En cambio, apuntó Schiaretti, el «equilibrio fiscal a hachazos» de Milei es «inconsistente y cruel»: ha disparado la pobreza infantil al 70% en Córdoba (datos UNICEF 2025), congelado obras públicas clave como la autovía Córdoba-Rosario (paralizada desde diciembre 2023) y permitido que la industria automotriz local pierda 15.000 puestos de trabajo por la apertura descontrolada a importaciones chinas, que crecieron un 300% en el último año.

«Milei nunca va a bajar el IVA porque considera ‘héroes’ a los evasores», remató Schiaretti en su réplica, un dardo que resuena en una provincia donde el peronismo no kirchnerista siempre priorizó el federalismo real sobre el caos ideológico.

Mientras Milei se refugia en su burbuja de aplausos empresariales –comprados con promesas de desregulación que benefician solo a los grandes jugadores–, Schiaretti emerge como la voz sensata: un federalismo con números, no con motosierra. En Córdoba, donde LLA arrasó en 2023 pero hoy patina en las encuestas (con un 35% de intención de voto vs. 42% de Provincias Unidas, según una encuesta de la UCES de agosto), esta pulseada deja claro quién entiende de economía y quién de show. ¡Viva el equilibrio con justicia social, carajo!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *