En horas de la madrugada, en una vivienda ubicada en calle José de Arredondo al 2300 de Barrio Patricios, el ministerio de Seguridad, Policía de la Provincia de Córdoba y la Subsecretaría de Fiscalización y Control de la Municipalidad procedieron a desarticular una fiesta clandestina sin habilitación ni medidas de seguridad correspondientes.

En el lugar se controlaron a unas 200 personas aproximadamente.

Allí se hizo presente el ministro de Seguridad Juan Pablo Quinteros y personal policial de la Dirección General de Seguridad Capital conjuntamente con efectivos de Unidades Especiales y Fuerza Policial Antinarcotráfico, entre otros.


Además, secuestraron equipos de sonido e iluminación, bebidas alcohólicas, notebook y computadoras, entre otros elementos.

El personal actuante logró identificar al titular de la morada, un hombre de 31 años, procediendo a la desconcentración de los concurrentes.

En tanto desde el Ministerio de Seguridad enviaron un comunicado donde indicaban que otras dos fiestas habían sido clausuradas.

El mismo indicaba que en barrio San Jorge coordinados por el ministro de seguridad Juan Pablo Quinteros y el secretario de gobierno Rodrigo Fernández se desalojó el domicilio residencial que había sido modificado, sin reglamentación alguna, para adaptarlo a lugar bailable y donde se encontraban alrededor de 250 personas sin medidas de seguridad.

A partir de reiteradas denuncias que tenían como epicentro el domicilio de José de Arredondo 2653, finalmente inspectores de la Secretaría de Gobierno, Fiscalización y Control gracias al acompañamiento de las fuerzas policiales pudieron desalojar el encuentro ilegal, en un ambiente hostil al trabajo de control por lo que tuvieron que desplegar un amplio operativo.

Además, en barrio Villa Allende Parque se realizó la clausura del encuentro sin autorización convocado en modalidad de after.

En el lugar había alrededor de 500 personas, quienes fueron desalojados también en un importante operativo cerrojo que requirió la intervención de diferentes divisiones de la Policía de la Provincia de Córdoba, para prevenir disturbios.


Durante el desalojo del espacio ubicado en Av. Donato Álvarez 9526, los responsables se mostraron reticentes a culminar con la fiesta clandestina y amenazaron a los funcionarios protagonizando altercados.
En ambas locaciones además de las actas de infracción, los inspectores secuestraron bebidas alcohólicas, equipos de sonido e iluminación con un valor estimado en 30 millones de pesos .

También durante la madrugada del domingo se desarticuló una tercera fiesta clandestina organizada en la ciudad capital en la calle Maestro Vidal 1866.


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