Las transferencias del Gobierno nacional a las provincias registraron una mejora real moderada durante el tercer trimestre del año, según un informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC). El relevamiento detalla los montos girados a cada jurisdicción y muestra una leve recomposición respecto de los niveles observados en la primera mitad del año, aunque todavía lejos de compensar las fuertes caídas previas.
De acuerdo al informe, el incremento real se explica principalmente por una combinación de mayores envíos automáticos —impulsados por la recaudación— y una recuperación parcial de las transferencias no automáticas, que habían sido uno de los principales instrumentos de ajuste fiscal del Gobierno nacional. Aun así, la OPC advierte que el nivel general de recursos transferidos sigue siendo bajo en términos históricos.

Entre las provincias más beneficiadas durante el período aparecen aquellas con mayor peso poblacional y económico, aunque también se destacan algunas jurisdicciones que recibieron refuerzos específicos vinculados a programas puntuales y asistencia financiera. El desempeño no fue homogéneo: mientras algunos distritos lograron mejoras reales, otros continuaron mostrando caídas interanuales.
El informe remarca que, pese a la mejora del tercer trimestre, el balance acumulado del año sigue siendo negativo para la mayoría de las provincias. La política de contención del gasto nacional y la decisión del Ejecutivo de recortar envíos discrecionales continúan impactando en las finanzas subnacionales, especialmente en un contexto de inflación elevada y mayores demandas sociales.
En ese marco, la relación fiscal entre la Nación y las provincias sigue siendo uno de los puntos de mayor tensión política. La mejora moderada que señala la OPC aparece más como un alivio parcial que como un cambio de tendencia estructural, y deja abierto el interrogante sobre la sostenibilidad de los recursos provinciales hacia adelante.
