En una jornada marcada por la tensión política, la Cámara de Diputados de la Nación logró reunir el quórum necesario para iniciar la sesión especial del 4 de junio de 2025, con un total de 132 legisladores presentes, superando por tres el mínimo requerido de 129. Los diputados cordobeses, alineados principalmente con el bloque Encuentro Federal y el gobernador Martín Llaryora, fueron determinantes para alcanzar este número, marcando una diferencia respecto a intentos previos donde su ausencia había frustrado el quórum. Sin embargo, no todos los legisladores cordobeses permanecieron en el recinto, y algunos se levantaron, generando debates y pases de factura en el escenario político.

El aporte decisivo de los cordobeses

Los legisladores de Córdoba, particularmente los del bloque Encuentro Federal, jugaron un papel clave en la apertura de la sesión. Según fuentes periodísticas, los cordobeses Ignacio García Aresca, Alejandra Torres, Carlos Gutiérrez y Oscar Agost Carreño, alineados con Llaryora, estuvieron presentes para garantizar el quórum, a pesar de las presiones del oficialismo para que la sesión no prosperara. Este grupo, junto a otros bloques opositores como Unión por la Patria, Democracia para Siempre y la Coalición Cívica, permitió tratar un temario sensible que incluía proyectos sobre jubilaciones, moratoria previsional, emergencia en discapacidad y la declaración de emergencia climática en distritos bonaerenses afectados por inundaciones.

La decisión de los cordobeses de bajar al recinto marcó un giro respecto a la sesión fallida del 21 de mayo, donde no habían dado quórum, en parte por desacuerdos sobre la inclusión de la designación de auditores para la Auditoría General de la Nación (AGN) en el temario. Esta vez, al excluirse la AGN, los cordobeses se alinearon con la estrategia opositora, priorizando temas como las jubilaciones y la emergencia en discapacidad, que coinciden con proyectos propios, como el presentado por Alejandra Torres sobre mejoras previsionales.

Los que se levantaron y las tensiones internas

A pesar del quórum alcanzado, la sesión no estuvo exenta de controversias. Algunos legisladores cordobeses, junto con otros de bloques aliados al oficialismo, decidieron no permanecer en el recinto o no asistir, generando críticas y especulaciones sobre negociaciones de última hora. Por ejemplo, los tres legisladores kirchneristas cordobeses de Unión por la Patria —Gabriela Estévez, Pablo Carro y Eduardo Fernández— no dieron quórum inicialmente, aunque se sumaron al debate una vez iniciada la sesión, una práctica habitual en este bloque. Esta actitud generó reproches de otros sectores opositores, que los acusaron de descoordinación.

Asimismo, dentro del bloque radical, liderado por Rodrigo de Loredo, hubo fisuras. Aunque tres radicales cordobeses —Julio Cobos, Fabio Quetglas y Natalia Sarapura— fueron fundamentales para el quórum al desmarcarse de la postura de De Loredo, otros legisladores de la UCR cordobesa se mantuvieron al margen o no asistieron, reflejando tensiones internas en el bloque. Estas ausencias o retiradas parciales fueron interpretadas como un intento de no confrontar directamente con el oficialismo, que ejerció presión a través de gobernadores aliados para evitar el tratamiento de proyectos considerados “antimotosierra”.

Contexto y repercusiones

La sesión del 4 de junio fue escenario de cruces entre la oposición y el oficialismo, liderado por el presidente de la Cámara, Martín Menem, quien enfrentó críticas por su manejo del recinto, especialmente por negarse a incluir en el temario la designación de autoridades para la Comisión Investigadora del caso $Libra. La presencia de los cordobeses, combinada con la de legisladores de Catamarca y Santiago del Estero, marcó un punto de inflexión para la oposición, que logró imponer un temario incómodo para el Gobierno de Javier Milei.

En las calles, agrupaciones de jubilados, trabajadores del Hospital Garrahan, científicos del Conicet y el colectivo Ni Una Menos se movilizaron frente al Congreso, sumando presión a los legisladores. En este contexto, los cordobeses de Encuentro Federal, liderados por figuras como Oscar Agost Carreño, se consolidaron como actores clave, no solo por su aporte al quórum, sino también por su defensa de proyectos como el de jubilaciones, que resonaron con las demandas sociales.

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