Los centros vecinales y vecinos autoconvocados de catorce barrios de la ciudad de Córdoba declararon “persona no grata” a Lucas Salim, CEO de la empresa desarrollista Proaco, en repudio a una intimación legal enviada contra organizaciones barriales y vecinos que evalúan presentar un recurso de amparo ambiental.
La medida se tomó luego de que el empresario remitiera una carta documento al Centro Vecinal de Parque Chacabuco y advirtiera también a cualquier vecino que pudiera participar, adherir o acompañar acciones judiciales vinculadas al cuestionado proyecto inmobiliario que Proaco desarrolla en terrenos lindantes al shopping de barrio Villa Cabrera, donde se levantan torres de gran altura.
En la intimación, Salim amenaza con iniciar acciones legales no solo contra el centro vecinal sino contra “cualquier tipo de acción legal” que pudiera impulsarse contra la empresa, lo que fue interpretado por las organizaciones barriales como un intento de amedrentamiento y una restricción al derecho constitucional de peticionar y participar en la defensa del ambiente.
Desde los centros vecinales remarcaron que el conflicto no es personal, sino institucional y ambiental, y que la declaración de “persona no grata” busca marcar un límite frente a prácticas que consideran intimidatorias hacia la participación ciudadana.
Por su parte, el CEO de Proaco sostiene que el emprendimiento cumple con todas las exigencias legales y administrativas necesarias para avanzar, y rechaza las críticas de los vecinos, a quienes acusa de obstaculizar una inversión privada autorizada por los organismos correspondientes.
El caso tomó estado público tras ser difundido en el programa “El Avispero”, que se emite por Canal ZTV, y reavivó el debate sobre el modelo de desarrollo urbano en la ciudad de Córdoba, el rol de las desarrollistas y los límites entre la legalidad formal y la licencia social de las obras de gran impacto.

