El diario británico Financial Times lanzó una fuerte crítica al programa económico del presidente Javier Milei, al señalar que “esta dinámica no es sostenible” y que “la crisis se agudiza” en Argentina. Según la publicación, el Banco Central vendió más de 1.000 millones de dólares en apenas tres días para sostener al peso, en un contexto de creciente incertidumbre política y turbulencia en los mercados.
La corresponsal Ciara Nugent informó que la autoridad monetaria liquidó u$s 53 millones el miércoles, u$s 379 millones el jueves y u$s 678 millones el viernes, luego de que la moneda tocara el piso de la banda de flotación. Este esquema, introducido en abril por Milei al flexibilizar los controles cambiarios para acceder a un préstamo de u$s 20.000 millones del FMI, se ha convertido en el principal respaldo de las reservas.
Una estrategia bajo presión
El ministro de Economía, Luis Caputo, había prometido “vender hasta el último dólar” para mantener el peso dentro de la banda. Pero la aceleración en la pérdida de reservas genera dudas sobre la viabilidad del modelo.
“El problema no es tanto quedarse sin dólares, sino que con tantos pesos retirados de circulación para comprar divisas, el impacto en la actividad económica será muy fuerte”, advirtió al Financial Times el economista Gabriel Caamaño, de la consultora Outlier.
En paralelo, el peso se desplomó un 9% en las últimas dos semanas, tras la dura derrota de La Libertad Avanza en las elecciones de la provincia de Buenos Aires, resultado que Milei había presentado como un plebiscito sobre su liderazgo. El revés “sacudió la fe de los inversores” en su agenda de libre mercado y agudizó la volatilidad cambiaria de cara a las legislativas del 26 de octubre.
Ajuste, escándalos y desconfianza
A la presión económica se suma la tensión política. Milei acusó a la oposición de fomentar un “pánico político” para desestabilizarlo, mientras enfrenta un Congreso adverso que aprobó aumentos de gasto. A esto se añade el escándalo de corrupción que involucra a su hermana y jefa de gabinete, Karina Milei, un golpe que erosionó aún más su imagen.
Los mercados reflejaron la desconfianza: los bonos soberanos, que habían repuntado en el primer año de gestión, volvieron a caer, y el rendimiento de la deuda en dólares saltó 5,5 puntos en dos semanas, hasta ubicarse en 14,5% por encima de los títulos del Tesoro estadounidense.
Riesgos hacia adelante
Los analistas consultados por el Financial Times coinciden en que el Gobierno deberá enviar señales de fortaleza política o encontrar nuevas fuentes de divisas para frenar la corrida cambiaria. “De lo contrario, se verán obligados a adelantar un cambio en el régimen de tipo de cambio, lo que sería muy perjudicial para su credibilidad y para su desempeño electoral”, concluyó Caamaño.
