En un movimiento que busca captar el respaldo del sector agropecuario en un contexto electoral, el gobierno anunció la eliminación de las retenciones a las exportaciones de granos hasta el 31 de octubre, una medida bautizada informalmente como “Plan Sojita”. Esta decisión temporal elimina los impuestos que gravaban la venta al exterior de cultivos clave como la soja, el maíz y el trigo, aliviando la carga financiera de los productores.
Los productores celebran la iniciativa, que incrementará sus márgenes de ganancia y podría incentivar una mayor producción en el corto plazo. Sin embargo, la medida genera controversia. Analistas advierten que la eliminación de retenciones, aunque limitada hasta el 31 de octubre, podría reducir la recaudación fiscal en un momento de desafíos económicos. Las retenciones representan una fuente significativa de ingresos para el Tesoro Nacional, y su suspensión temporal podría agravar el déficit si no se compensa.
la medida fue anunciada por el vocero Presidencial, Manuel Adorni, horas de acompañar al presidente Milei, y en un nuevo viaje a Estados Unidos a pedir plata, y Clemencia, para sostener su plan económico, hasta octubre.
El timing de la medida, a semanas de las elecciones, refuerza las sospechas de un “manotazo electoral” para conquistar el voto rural, un sector históricamente crítico del gobierno. La oposición y economistas cuestionan la sostenibilidad del “Plan Sojita”, argumentando que su carácter transitorio y su cercanía al calendario electoral priorizan réditos políticos sobre una estrategia económica sólida.
