Un nuevo escándalo sacude por estas horas a la tranquila localidad de Mendiolaza y a sus vecinos.

Según fuentes calificadas algunos empleados que se encargan de la entrega de las licencias de conducir habrían incurrido en el delito de asociación ilícita al haberse detectado la entrega irregular de los registros a quienes no estaban habilitados por sistema, ya sea por carecer de domicilio en la localidad o por poseer deudas o faltas que imposibilitaban su otorgamiento.

Desde el municipio comenzaron a notificar a los empleados municipales, pero olvidaron sumar en la cadena de responsabilidades a quienes eran los titulares de las áreas de seguridad y gobierno, ya que son ellos los que dan el visto bueno.

Todas las miradas apuntan a Cristian Cerri, quien esta a cargo de la secretaría de seguridad y es hijo de una íntima amiga de la Intendenta Adela Arning, quien lo había colocado a dedo en ese cargo sin medir la idoneidad para ocupar tal función, ya que su ocupación principal es actor, comediante y lobbista de obras de teatro de bajo presupuesto.

Con el objetivo de deslindar responsabilidad Cerri en su carácter de secretario inculpó a Cristian Heredia, un empleado muy querido dentro del municipio  y que además de ser delegado gremial, a quien por estas horas consideran como un “perejil”.

Los empleados ya fueron sumariados, en lo que vaticina un verdadero escándalo, ya que dicen que la cadena de responsabilidades no depende solo de los que entregaban los registros sino de altos funcionarios que estaban al tanto de todo, ya que se detectó, por ejemplo, que en viviendas y lotes baldíos vivían más de 50 personas, todas con registro activo en la ciudad desde enero de 2024.

Son ellos los verdaderos responsables o la ciudad merece saber quien estaba al frente de esta maniobra ilícita.

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