En medio de una creciente tensión política, la intendenta de Mendiolaza, Adela Arning, intentó afirmar la estabilidad de su gestión mediante un comunicado oficial, pero la percepción pública sigue siendo de incertidumbre y cuestionamientos acerca de la legitimidad de su mandato.

En su mensaje, Arning aseguró que el proceso de revocatoria está “suspendido» y que la resolución reciente “no está firme”. Sin embargo, numerosos vecinos y analistas consideran que, lejos de transmitir tranquilidad, estas declaraciones reflejan la fragilidad de su liderazgo y la falta de respaldo real. La insistencia en que las causales son «completamente inválidas» y la acusación de que los firmantes no habrían leído lo que firmaban, no logran disipar las dudas sobre la transparencia y legalidad del proceso, que ha dividido y generado malestar en la comunidad.

Por otro lado, Alberto Dalmazzo, una figura que se posiciona como opositor, lanzó un duro cuestionamiento contra la gestión en un comunicado donde afirma: «Queridos vecinos de Mendiolaza, escucho a la señora intendenta decir en un medio local que lo de la revocatoria es ‘todo político’ y creo ella sufre un trastorno paranoide de la personalidad muy común llamado victimismo, adoptando el papel de víctima a fin de culpar a otros de conductas propias y, por otro lado, enarbolar la cautela de terceros como defensa a supuestos ataques.  Como iniciador del proceso de Revocatoria de la señora intendenta, me siento agravado y por lo que he pedido derecho a réplica a ese diario.  Más de 1535 firmas de vecinos avalan este pedido de revocar su mandato y demás está decir que es realmente genuino”.

Asimismo, Dalmazo comienza una serie de cuestionamientos y se pregunta lo siguiente: ¿O acaso ‘la política o los opositores’ son los que cobraron un sueldo más alto que el presidente durante 9 meses?, ¿Fueron ellos también los que aumentaron los impuestos municipales casi un 500% en tan solo 1 año de gestión?  ¿Quizás ellos pusieron palos en la rueda y son los culpables de que a la Intendenta le haya renunciado más de medio gabinete y 2 concejales en su primer año?, ¿Quién fue el que se peleó con las cooperadoras escolares por haber cobrado $10.000 un stand en las fiestas patronales o haber echado 150 niños del polideportivo y dejarlos sin su escuela de fútbol?. La política opositora también es la que se peleó con los organizadores del carnaval y del pesebre (Grupo del Bosquecito) por más de 20 años y los echó faltando el respeto a su historia?  Ella se peleó con agrupaciones gauchas, padres de personas con discapacidad, ancianos y enfermos terminales y vulnerables, con los comerciantes, amenazándolos y persiguiéndolos con multas millonarias y cierres de negocios, abandonando también la cuestión sanitaria dejando de lado las campañas antirrábicas gratuitas con la gravedad que eso significa.  ¿Es culpa de la política enterrar basura en lugares que no son permitidos?, explica Dalmazo.

Por otro lado agrega que “La culpa es de los otros siempre, cuando la crítica la prensa, ellos mienten, cuando falla la justicia es la política, jamás un mea culpa señora.  Por todo ello y mucho más es que he solicitado un derecho a réplica.»

Este contundente mensaje refuerza los cuestionamientos sobre la percepción de que la gestión de Arning sería vulnerable y de que existen intereses y conflictos internos que podrían estar desfavoreciendo la gobernabilidad del municipio.

El respaldo declarado por Dalmazzo y los cuestionamientos públicos reflejan una crisis de credibilidad, y en la comunidad persisten las dudas sobre la legitimidad y la continuidad administrativa. La tensión parece lejos de resolverse, y la sombra de un proceso de revocatoria aún pone en entredicho la estabilidad de la gestión.

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