La Confederación General del Trabajo (CGT) fijó una postura clara y contundente frente a la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional en el paquete de sesiones extraordinarias. El consejo directivo de la central se reunió este jueves al mediodía en la histórica sede de Azopardo, convocado por los triunviros Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello, para analizar el avance del proyecto oficial y acordar una estrategia común.
Tras el encuentro, la conducción sindical anunció una movilización para el próximo jueves 18 de diciembre a las 15, con epicentro en Plaza de Mayo y réplicas en todo el país. La protesta coincidirá con el debate del Presupuesto en la Cámara de Diputados y buscará enviar un mensaje directo contra lo que la CGT describe como un intento de “retroceso en los derechos laborales”.

El rechazo al proyecto que comenzó a discutirse en el Senado se centra en varios puntos que, según la central obrera, flexibilizan condiciones de trabajo, debilitan la negociación colectiva y afectan la estabilidad de los trabajadores. En ese contexto, los dirigentes sindicales llamaron a reforzar la unidad interna y a “defender sin matices” el marco laboral vigente.
Con esta convocatoria, la CGT prepara su primera gran demostración de fuerza frente a la reforma de Milei, en un clima político marcado por tensiones con el oficialismo y un escenario social cada vez más sensible.
