Adela Arning no pierde las mañas, y fiel a su costumbre, sigue entorpeciendo el proceso democrático y participativo de la revocatoria en su contra.
Luego de amedrentar en forma reiterada a numerosos vecinos por firmar la revocatoria durante la juntada de firmas en la comisaría, y también amenazar a empleados municipales con que los iba a hechar si firmaban,(lo que le valió una denuncia penal) ; ahora realizó algo grave e insólito. El pasado viernes «invitó» a su despacho a las directoras de los colegios de Mendiolaza que casualmente son ambas miembros de la Junta Electoral (Vocales) y que están a punto de confirmar el pedido de revocatoria que firmaran más de 1500 vecinos y que terminará en un Referéndum.
Prometió obras por doquier a los establecimientos educativos, y al final les recordó que todo ello se iba a ser realidad si ella seguía en su puesto…
La actitud de la intendenta, es una falta grave y de apriete literal, para presionar y entorpecer lo que indica la ley y la voluntad de más de 1500 vecinos. Y también el asistir a dicha reunión (disfrazada de institucional pero claramente de tinte político).
En ese sentido en el día de ayer, el vecino Alberto Dalmazzo (iniciador del pedido de Revocatoria) presentó un escrito poniendo en conocimiento a la presidenta de la Junta Electoral Municipal, Cecilia Matías, de esta situación, para que evalúe en forma preventiva apartar a dichas personas de este proceso. Además que debe ser esclarecida con urgencia, la posible existencia de un vínculo de parentesco entre la vocal Sra. Guadalupe Díaz Tillar y el Dr. César Tillard, actual Asesor Letrado del Departamento Ejecutivo Municipal, hecho que, de confirmarse, configuraría una causal objetiva de apartamiento conforme a la normativa electoral.
El vecino Dalmazzo manifestó que “irá a hasta las últimas consecuencias para defender la voluntad de los más de 1500 firmantes que instaron a una herramienta democrática prevista en la Ley provincial (8102) que permite solicitar un referéndum popular y participativo”.
