La cámara de diputados estaba al 50%, faltaron radicales, peronistas y peronistas federales.
Saben que la discusión por el presupuesto será tediosa y nadie quiere quedar en el medio del mega ajuste que plantea el presidente.
En la reunión de hoy, los libertarios y sus aliados no invitaron a los dialoguistas, y no se sabe para dónde se dispararán los votos.
A los opositores los trato de ratas miserables y de ellos necesita para poder aprobarlo, y en su afán de marcarse lejos de la casta los agrede a más no poder.
En su discurso, el Presidente le achacó todos los males a la casta: «La compulsión inagotable de los políticos por el gasto público, que no conoce restricción presupuestaria alguna. Porque solo gastando plata que no es suya que pueden hacer negocios para ellos, sus clientes y sus amigos».
”Con el déficit 0 se acaba el negocio para algunos”, dijo Milei a los gritos.
«Gestionar no es designar miles de funcionarios en todos los rincones del Estado cuando todas esas áreas no deberían existir, ni hacer rutas que no conducen a ningún lado, ni viviendas hacinadas que nadie quiere, ni usar el GDE como decía el candidato (Sergio) Massa», dijo en un pasaje de su discurso, leído con trabas, aplaudido a rabiar por los suyos.
Hechos que llevarán a dificultades para conseguir acuerdos, dado que las rutas y las viviendas son parte de la obra pública que reclaman los gobernadores para seguir acompañando, entre otras erogaciones como los subsidios al transporte o la financiación del déficit de las cajas jubilatorias no transferidas. A los mandatarios les trasladó la motosierra: además de un ajuste adicional de $60.000 millones les endilgó todas las funciones paliativas y de la prestación de servicios de las que el Estado nacional quiere desprenderse.
«Nos hemos acostumbrado a usar el Estado como una niñera», dijo el mandatario en el Congreso en ese sentido y abogó por «reducir impuestos y el tamaño del Estado, que es la verdadera presión impositiva». También envió un alerta al Congreso: Vetaremos todos los proyectos que atenten contra el equilibrio fiscal, como ocurrió con la reforma jubilatoria y como ocurrirá con el financiamiento educativo. Dijo que solo permitirá un aumento del gasto si la propuesta está acompañada de una alternativa para financiarlo.
