Las diferencias internas se mantienen, pero la mayoría de Juntos por el Cambio está cerca de aceptar la postergación por un mes de las PASO, tal como propuso el Gobierno. La postura final se adoptará este miércoles, en un Zoom de la mesa nacional de la coalición opositora, con las discrepancias instaladas sólo entre la dirigencia del PRO.
La UCR logró consensuar una posición moderada. Los más duros eran los gobernadores Gerardo Morales (Jujuy) y Gustavo Valdés (Corrientes), en contra de cualquier modificación del cronograma electoral, pero terminaron adhiriendo a la propuesta del presidente del partido, Alfredo Cornejo, y del jefe del bloque de diputados, Mario Negri, para quien es mejor postergar un mes las PASO que correr el riesgo de que las eliminen.
De todas formas, los radicales también reclaman que el Gobierno acceda a alguno de los pedidos de la oposición. El ministro del Interior, Eduardo “Wado” De Pedro, ya rechazó de plano la boleta única, pero sería una señal volver a permitir el voto por correo de los extranjeros o acortar el tiempo en forma permanente entre la realización de las PASO y las elecciones generales.
Los dirigentes de la UCR insistirán en el Zoom de esta mañana en que la coalición opositora debe poner en foco que, más allá de la polémica sobre las PASO, todos los problemas que se viven hoy por la pandemia se deben a que no hay suficientes vacunas.
Massa y De Pedro se reunieron la semana pasada con Ritondo, del PRO; Negri, de la UCR, y López, de la CC, para hablar del proyecto oficial que establece la nueva fecha de las PASO para el 12 de septiembre y las generales para el 14 de noviembre. Todo quedó supeditado a la decisión final de la mesa nacional de JxC, pero aunque finalmente haya respaldo opositor para la postergación de las primarias por 30 días, aparecen otras dudas: ¿servirá diferir ambas elecciones para evitar que coincidan con el peor momento de la pandemia? Sin vacunas, muchos piensan que nada mejorará con apenas un mes de diferencia.
