Los bloques opositores reclamaron hoy que el ministro de Economía, Luis Caputo, dé la cara en el Congreso para explicar el Presupuesto 2026 y el nuevo endeudamiento que el Gobierno negocia en silencio con Estados Unidos por unos 20 mil millones de dólares.
El planteo fue encabezado por Germán Martínez (Unión por la Patria) y Nicolás Massot (Encuentro Federal), quienes cuestionaron que el oficialismo intente avanzar con semejante compromiso financiero sin debate parlamentario. Ambos señalaron que Caputo debe responder no solo por las cuentas del próximo año, sino también por los términos de la negociación con Washington.
Las dudas crecieron después de que el secretario del Tesoro norteamericano, Scott Bessent, confirmara que se está trabajando en un swap por US$ 20.000 millones y que, además, evalúa la compra de bonos argentinos e incluso un crédito stand by. Una operación de semejante magnitud condicionará inevitablemente el futuro económico del país, alertaron los legisladores.
El Gobierno insiste en que el swap no requiere la aprobación del Congreso —como sí sucede con los acuerdos con el FMI— y blindó esa interpretación a través de un DNU ratificado por la Cámara de Diputados. Con este artilugio, busca eludir el debate legislativo y avanzar a espaldas de la oposición.
En la comisión de Presupuesto y Hacienda, el oficialista José Luis Espert anunció la presencia la semana próxima del secretario de Hacienda, Carlos Guberman, pero evitó confirmar la citación de Caputo. Para la oposición, se trata de otra maniobra dilatoria. “El ministro no puede seguir escondiéndose. Tiene que explicar el Presupuesto 2026 y este acuerdo con el Tesoro de Estados Unidos que hipoteca el futuro de los argentinos”, disparó Martínez.
El diputado peronista advirtió que no permitirán que, como ocurrió el año pasado, el oficialismo frustre el cronograma de trabajo. “Lo que se pretende implementar debe pasar por el Congreso. No se puede ocultar semejante operación detrás de un decreto”, remarcó.
Massot, en la misma línea, advirtió que no se trata de un trámite formal, sino de un asunto de fondo. “Caputo debe aclarar si este salvataje será otro parche para prolongar un régimen cambiario atrasado o si, de una vez, se sincerará la economía”, cuestionó.
Mientras tanto, el Gobierno avanza en negociaciones que comprometen a varias generaciones de argentinos sin transparencia ni control parlamentario, apelando a decretos y a mayorías circunstanciales para blindar decisiones que deberían ser discutidas en el Congreso.
