Familiares de efectivos de la Gendarmería Nacional y de otras fuerzas federales protestaron frente al Edificio Centinela (barrio de Retiro de CABA), en el Puerto de Buenos Aires, y en el Monumento a la Bandera, en Rosario en reclamo de sueldos dignos. La ministra Patricia Bullrich había sido advertida, pero ayer prefirió viajar a Salta a enterrar el primer poste de los 200 metros de alambrado en la frontera con Bolivia, y prometer a los gendarmes casas del Procrear, un programa que ya no existen por decisión de Javier Milei. En textos de los efectivos publicados en la página denominada 1588, mencionan que en todo 2024 recibieron apenas un tres por ciento de aumento. Según se publicó en Boletín Oficial, en diciembre un cabo primero que en noviembre cobraba 778.238 pesos, pasó a cobrar 786.020, el uno por ciento de aumento.
Este año, en tanto, se fijó un 1,6 por ciento de aumento en enero; 1,2 por ciento en febrero y, como Patricia Bullrich sabe que todo está por desbordarse, cinco por ciento en marzo, el mayor aumento que recibe cualquier estatal en esta época. Esos aumentos, se advierte, no son suficientes, porque “el 40-50 por ciento de lo que ganamos se va en alquileres, sin contar con otros gastos familiares”, argumentan.
