La discusión por el Presupuesto 2026 abrió un nuevo frente entre el Gobierno y la oposición. Legisladores de distintos bloques denunciaron una fuerte caída en las partidas destinadas a prevención y combate de incendios, justo en medio de los focos activos que castigan a la Patagonia desde comienzos del año.

Según señalan, el recorte afecta tanto al Sistema Federal de Manejo del Fuego como a las áreas de Ambiente encargadas de logística, brigadistas, equipamiento y monitoreo. “Es un ajuste que se siente en territorio, no en un Excel”, advirtieron desde la Comisión de Ambiente de Diputados. La reducción, afirman, se traduce en menos recursos operativos, demora en el reemplazo de aviones hidrantes y una caída del poder de compra para equipos esenciales.

Bomberos voluntarios: fondos adeudados y ausencia en el sur

La situación se agrava con la denuncia de los bomberos voluntarios, que aseguran que el Gobierno nacional les adeuda la mitad de los fondos correspondientes a 2025. Se trata de los recursos que, por ley, deben transferirse a los cuarteles a través del Fondo Nacional de Bomberos.

La deuda no es menor: el sistema voluntario cubre alrededor del 80% del territorio nacional, incluyendo zonas rurales y de difícil acceso donde hoy se registran los incendios más críticos.

Frente a esta situación, los bomberos explicaron por qué no pueden movilizarse en apoyo a la Patagonia:

  • Falta de recursos operativos: sin los fondos transferidos, muchos cuarteles no pueden cubrir combustible, mantenimiento de unidades ni reemplazo de equipamiento mínimo.
  • Riesgo operativo: varios cuerpos señalaron que enviar dotaciones a miles de kilómetros sin financiamiento adecuado compromete la seguridad de los equipos.
  • Desgaste acumulado: tras dos años con presupuestos atrasados frente a la inflación, la capacidad operativa está al límite.

“Queremos estar, pero no podemos financiar con rifas lo que debería garantizar el Estado”, resumió un jefe de cuartel bonaerense.

La Patagonia, sin refuerzos

Los incendios en la región avanzan impulsados por sequías, temperaturas extremas y vientos fuertes. La falta de brigadistas adicionales y el retraso en el arribo de medios aéreos generan preocupación en autoridades locales, que reclaman una coordinación más ágil y asistencia económica inmediata.

Intendentes y gobernadores patagónicos advierten que la combinación de presupuesto recortado, deuda con bomberos voluntarios y demoras logísticas deja a la región “mucho más expuesta” que en temporadas anteriores.

Un conflicto que amenaza con escalar

Mientras crece el malestar en los cuarteles y en las provincias del sur, la oposición exige que el Gobierno rectifique las partidas antes de que el Presupuesto 2026 entre en vigencia. El oficialismo, por ahora, defiende la reasignación de recursos bajo el argumento de que debe priorizar la reducción del déficit.

El riesgo, advierten especialistas, es que el ajuste termine “pagándose en territorio”, justo donde el Estado debería estar presente: en la primera línea contra el fuego.

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