Eugenia Rolón no podrá obtener licencia de conducir en la provincia de Buenos Aires

El escándalo que sacudió a las filas libertarias sumó este viernes un nuevo capítulo: Eugenia Rolón, la militante ultralibertaria que el jueves protagonizó un choque en evidente estado de ebriedad, no podrá obtener licencia de conducir en toda la provincia de Buenos Aires. La decisión llega después de que se confirmara su nivel de alcohol en sangre y la gravedad del episodio, que rápidamente se viralizó en redes.

Según fuentes del Ministerio de Transporte bonaerense, la restricción se enmarca en el sistema unificado de antecedentes viales, que impide emitir u otorgar renovación de licencia a conductores sancionados por alcoholemia positiva, especialmente cuando hay siniestros involucrados. En este caso, el registro queda automáticamente bloqueado hasta que la infractora cumpla con los cursos, multas y evaluaciones psicológicas obligatorias.

El caso generó fuerte malestar dentro del espacio libertario, donde algunos referentes intentaron despegarse del episodio y otros directamente cuestionaron la respuesta oficial por considerarla “excesiva”. Sin embargo, el impacto mediático fue inocultable: la imagen de una dirigente identificada con el discurso de “orden y responsabilidad individual” chocando borracha en plena vía pública se volvió un búmeran político.

El gobierno bonaerense, por su parte, aprovechó para reforzar su postura: “No importa la afiliación política, acá se aplica la ley”, señalaron desde la cartera de Transporte. Cerca del ministro remarcaron que la provincia tiene tolerancia cero con el alcohol al volante, una política que en los últimos años se ha endurecido tras el aumento de incidentes graves vinculados con la conducción bajo efectos del alcohol.

Mientras tanto, Rolón guarda silencio público. En su entorno dejaron trascender que podría emitir un descargo en las próximas horas, aunque admiten que la situación es “complicada” y que el daño reputacional ya está hecho.

El episodio promete seguir generando repercusiones dentro y fuera del espacio libertario, donde muchos analizan si este escándalo puede convertirse en otro golpe para un oficialismo ya tensionado por internas, recortes y polémicas públicas.

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