Juan Schiaretti recibió este miércoles el alta médica tras la intervención cardíaca que lo mantuvo fuera de la actividad pública desde comienzos de año, y despejó así todas las dudas sobre su futuro inmediato: asumirá en febrero como diputado nacional. La confirmación llegó junto a un mensaje en redes sociales en el que agradeció el acompañamiento durante su recuperación y aseguró que se encuentra “muy bien y con ganas de volver al trabajo”.
El exgobernador de Córdoba, de 74 años, había postergado su ingreso a la Cámara de Diputados por indicación médica, lo que generó especulaciones sobre si finalmente ocuparía la banca obtenida en las elecciones. Con el alta en la mano, Schiaretti ratificó que estará en el recinto el mes próximo y que se sumará al bloque de Provincias Unidas, que ya cuenta con 22 integrantes y aspira a consolidarse como un actor clave en un Congreso atravesado por negociaciones permanentes.
La presencia de Schiaretti promete reordenar parte del mapa político. Su perfil moderado y su experiencia como gestor provincial lo ubican como una voz escuchada tanto en el peronismo no kirchnerista como en sectores dialoguistas que buscan equilibrar la tensión entre el oficialismo y la oposición más dura. En Córdoba, mientras tanto, su regreso alimenta expectativas sobre cuánto influirá en la estrategia de Martín Llaryora y en la pulseada por los recursos nacionales.
Con el alta médica confirmada y la fecha de asunción definida, “El Gringo” vuelve así al centro de la escena. Y lo hace en un contexto donde cada voto cuenta.

