La Confederación General del Trabajo (CGT) realiza este jueves su tercer paro general contra el gobierno de Javier Milei en rechazo a las políticas económicas llevadas adelante por Nación y para exigir paritarias libres, aumentos de las jubilaciones y la reactivación de la obra pública, entre otros puntos. La huelga comenzó a las 00 de este 10 de abril y es por 24 horas.

Con excepción de los colectivos representados en la Unión Tranviarios Automotor (UTA), la medida de fuerza se sentirá en buena parte de los sectores de la economía debido a la adhesión de los principales gremios que integran la CGT, desde trabajadores estatales hasta sindicatos de la educación, bancarios, sanidad, camioneros, subterráneo, ferroviarios y el sector aeroportuario, entre otros, dado que también cuenta con el apoyo de las dos Centrales de Trabajadores de la Argentina (CTA).

La caída de los ingresos de la población y el deterioro de los haberes de los adultos mayores constituyen dos de los principales motivos que llevaron a la dirigencia gremial a tomar la decisión de convocar a una nueva huelga, la tercera en la era Milei, en rechazo al ajuste que provocó el derrumbe del consumo y la pérdida de miles de empleos en un año y medio. «Lo único que le cierra a este modelo económico es la caída de los ingresos», aseguró el triunviro Héctor Daer este miércoles a la Agencia Noticias Argentinas durante la movilización de jubilados al Congreso.

El paro de este jueves fue confirmado por Daer el mes pasado. El objetivo que persigue la huelga es, por un lado, exigir al Gobierno «la libertad para negociar paritarias, libres y homologadas», en un contexto en que la administración libertaria presiona para que los acuerdos salariales se ubiquen por debajo de la inflación mensual prevista.

La CGT también reclamará por «un aumento de emergencia a los jubilados» y el respaldo a la discusión que se dará en el Congreso sobre la actualización del bono de $70.000.

Además exigirán que se vuelva a discutir las asignaciones familiares, como también la necesidad de que se genere un «programa de defensa del sector productivo de la Argentina, porque no puede ser que tengamos un efecto dominó por causas macroeconómicas y por la apertura indiscriminada de la economía».

Por otro lado, plantearán la necesidad de que se reactive la obra pública, paralizada por el gobierno de Milei. «Hay un montón de obras que están en un 80 u 90% y han sido paralizadas por decisión política. Es más perjudicial dejarlas paradas que terminarlas. En muchos casos son viviendas que es la única forma de acceder que tienen los sectores populares, tanto trabajadores como los más vulnerables», dijo en aquel momento Daer.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *