Gastón Zárate, conocido como “el perejil” por su detención en 2007 como sospechoso en el resonante caso del asesinato de Nora Dalmasso, volvió a ser arrestado este sábado acusado de homicidio simple tras un violento episodio en el complejo deportivo El Águila, en la ciudad de Río Cuarto. El hecho ocurrió alrededor de las 18 horas, durante una discusión en una cancha de fútbol donde Zárate, de 45 años, jugaba junto a sus hijos de 15 y 17 años.
Según fuentes judiciales, Zárate habría atacado a Rubén Ezequiel Acuña Ustarroz, de 37 años, con un hierro de construcción de aproximadamente 40 centímetros, incrustándolo en la cabeza de la víctima, quien falleció en el lugar. Testigos y cámaras de seguridad municipales confirmaron la mecánica del ataque, y la Policía de Córdoba detuvo a Zárate en su domicilio poco después. La investigación, a cargo del fiscal Javier Di Santo –el mismo que lo imputó en el caso Dalmasso–, está respaldada por pruebas contundentes, incluyendo testimonios y registros fílmicos, que según las autoridades han esclarecido casi por completo el hecho.
Zárate saltó a la notoriedad pública en 2006, cuando fue detenido como principal sospechoso del asesinato de Nora Dalmasso, ocurrido el 26 de noviembre de ese año en el barrio Villa Golf. Como pintor contratado por la familia Macarrón-Dalmasso, fue acusado de abuso sexual seguido de homicidio, pero la falta de pruebas –incluido un análisis de ADN del FBI que no coincidía con el suyo– llevó a su liberación tras una masiva movilización social conocida como “el perejilazo”. En 2011, fue sobreseído definitivamente. Durante años, Zárate denunció las secuelas de aquella acusación: “Me arruinaron, la gente que no me conoce no me da trabajo”, afirmó en 2011 a Radio 10, y en entrevistas posteriores relató cómo la desconfianza social lo obligó a dedicarse a fletes y mudanzas, incapaz de volver a trabajar en barrios privados.
En 2022, durante el juicio contra Marcelo Macarrón, viudo de Dalmasso, Zárate declaró como testigo y acusó a la Policía y al abogado Daniel Lacase de haberle “armado la causa”. En diciembre de 2024, nuevos análisis genéticos señalaron a Roberto Marcos Bárzola, un parquetista que trabajaba en la casa de Dalmasso, como nuevo sospechoso, aunque la causa podría prescribir por el tiempo transcurrido.
Hoy, Zárate enfrenta una nueva imputación por homicidio simple y permanece detenido mientras avanza la investigación. El caso ha conmocionado nuevamente a Río Cuarto, reavivando el debate sobre su pasado y las circunstancias que lo llevaron a ser conocido como “el perejil”.
