El rector de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), John Boreto, expresó su profunda preocupación y rechazo por la decisión del presidente de vetar la ley de financiamiento universitario. Boreto calificó esta medida como un error que impide afrontar una crisis presupuestaria que atraviesan las instituciones de educación superior en el país.
El rector detalló que el veto se produce en un momento límite de los plazos establecidos, lo que, desde su perspectiva, bloquea la posibilidad de encontrar soluciones a través de canales de diálogo y negociación. Boreto destacó que las universidades están enfrentando una situación extremadamente delicada, especialmente en cuanto a la situación salarial. Reconoció que, según el propio decreto que dispuso el veto, hay un retraso del 40% en los salarios de docentes y no docentes en el último año y medio, una problemática que afecta directamente a la calidad y funcionamiento de las instituciones.
Asimismo, explicó que las partidas destinadas a gastos de funcionamiento, aunque menor en deterioro que en años anteriores, también se encuentran retrasadas. La inflación y el deterioro del financiamiento impactan en la capacidad de sostener las actividades diarias, además del sector científico, que también sufre las consecuencias de la falta de recursos adecuados.
Boreto subrayó que, si bien las universidades hacen esfuerzos por mantener sus actividades y evitar paros, la situación limita la posibilidad de alcanzar el nivel de desarrollo esperado con un presupuesto que no cubre las necesidades básicas. Consideró que la educación debe ser una prioridad en un país que busca su desarrollo y afirmó que el veto pone en riesgo el cumplimiento de este objetivo.
El rector concluyó diciendo que espera que en el futuro se puedan abrir espacios de diálogo para definir prioridades que conduzcan a una solución que permita a las universidades seguir contribuyendo al crecimiento del país, sin poner en riesgo su estabilidad y calidad.
