La frustración de la noche de apertura del Festival de Doma y Folcklore se nota en la calles de Jesús María. La gente de a «caballo», aferrada a tradiciones no rigursamente científicas, lo afirma sin dudar: «Milei nos mufó la inauguración». En 60 ediciones nunca debió suspenderse el arranque de la doma, principal motivo de los más fanáticos del evento. El día que anunciaron la presencia de quién odiaba a los festivales debieron postergar la apertura. Entre los gauchos la sentencia es indiscutible. «mejor que no venga».Creer o reventar.

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