El Senador por Córdoba Luis Juez puso fin al «show del llanto» ante las cámaras de TN, a las exigencias de «disculpas públicas» del aparato de propaganda libertaria encabezado por el Gordo Dan; y al pedido de explicaciones personales al Presidente Milei, después que los sectores libertarios cuestionaran que usaba a su hija para hacer política apoyando la ley de Discapacidad. Juez pareció reflexionar que tanto show, llanto, exigencias y exposición de su hija discapacitada no lo ayudaría a ser el elegido como candidato a gobernador en 2027 a upa de un probable Javier Milei buscando su reelección. Toda la pantomima de «dignidad» quedó relegada por la aspiración personal. Lo dijo calaramente en el encuentro donde reunió a dirigentes del frente Cívico con los candidatos mileinistas en Córdoba: “no hay excusas para no trabajar”, dejando en el pasado el episodio en que fue agraviado por la patrulla digital que lidera el ‘Gordo Dan’, y aseguró que si el Frente Cívico consigue construir confianza con La Libertad Avanza, “probablemente seamos parte de un espacio que ponga fin al populismo en Córdoba”. Es decir Juez dijo que no pide ni exige nada, que lo de los agravios a su hija discapacitada ya fue y que solo importa lamer bien las medias para que Milei no tenga otra opción y lo lleve como candidato a gobernador en 2027.
Una pregunta sobrevuela: ¿los supuestos militantes a los que Juez les hablaba y les presentaba a Gonzalo Roca, a Gabriel Bornoroni y a Laura Rodiguez Machado, también se pasaron las últimas dos décadas yendo del schiarettismo, al kirchnerismo, de ahí al lilismo, y luego al macrismo, larretismo, bullrischmo, etc. etc; o son militantes nuevos?
Solo el descaro, el gozo de la impunidad mediática y la ciega ambición de poder personalista puede inducir a alguien a semejante indignidad

