El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, respondió este martes a las duras declaraciones del dirigente sindical Rubén Daniele, quien lo había insultado públicamente, y pidió “respeto institucional” en el marco del debate político y gremial.

Sin aludir directamente a los agravios personales, Llaryora sostuvo que “en democracia se puede disentir, pero siempre desde el respeto”, y remarcó que su gestión continuará enfocada en gobernar y resolver los problemas de los cordobeses. “No voy a entrar en descalificaciones. Mi responsabilidad es trabajar por la provincia”, expresó el mandatario en la red social X.

Desde el entorno del gobernador señalaron que los insultos no contribuyen a encauzar los conflictos laborales y remarcaron la necesidad de sostener canales de diálogo, aun en un contexto de tensiones económicas y sociales. En ese sentido, Llaryora reafirmó su compromiso con el diálogo institucional y la búsqueda de consensos, aunque aclaró que no se apartará de las decisiones de gestión que considere necesarias.

La respuesta del gobernador buscó bajar el tono de la polémica y diferenciarse del estilo confrontativo del histórico líder sindical municipal, en un conflicto que vuelve a exponer la compleja relación entre el poder político y algunos sectores gremiales en Córdoba.

Mientras tanto, el cruce verbal sumó nuevas repercusiones en el escenario político provincial, donde distintos actores reclamaron moderación en el discurso y priorizar el debate sobre políticas públicas por sobre los ataques personales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *