La categoría «Kraisman» se impuso en la polìtica cordobesa a fuerza de desmesura y particular arbitrariedad de los actores polticos-mediáticos. «Kraisman» significa cobrar un salario en la legislatura de Córdoba sin trabajar para esa institución y, a veces, sin ni siquiera integrar formalmente la nómina salarial. La corporización de ese signo es Guillermo Kraisman, un puntero pejotista de la seccional doce del distrito capital.

Sin embargo hay «otros Kraisman» en esa misma legislatura que parecen no despertar interés mediático y pertenecen a la oposicón juecista. Al menos cuatro casos merecerian algo de la tan generosa atención periodística ofrecida al pejotero. Esto porque los conducidos por Luis Juez utilizan intensamente los contratos legislativos para financiar mano de obra gratuita dedicada a la atención al público, la gestión de afiliaciones y el mantenimiento de sede partidaria en Córdoba (la de la calle Benítez, ex casa particular de Luis Juez, en barrio providencia). A saber:

  1. Karina Colasanti, en una puntera juecista que ingreso a la nómina salarial de la legislatura en diciembre de 2023. No asiste a ese edificio ni para firmar renovación de contrato. Figura prestando servicios en la oficina de Walter Nostrala pero su función real es la de portera y encargada de llenar los formularios de afiliaciones al Partido Nuevo de Luis Juez en la casa de la calle Mariano Benitez.
  2. Claudia Jara. En la legislatura no saben quién es. Figura como asesora legislativa en la oficina de Viviana Martoccia, una legisladora juecista de muy bajo perfil. Jara también es parte del Staff de la casa partidaria del Partido Nuevo con funciones similares a las de Colasanti.
  3. Pedro Pizzarro no trabaja en nada vinculado a la legislatura, aunque cobra de alli.Es el encargado de mantenimiento de la casa de Mariano Benitez. El responsable de arreglar todo lo que se rompe en ese inmueble. Figura en la nómina salarial como asesor legislativo de Daniel Juez, el hermano del Senador. 
  4. Facundo Almada, sobrino de la legisladora Nancy Edith Almada, de extrema proximidad a Luis Juez, y quien se atribuye llevar, «en serio», las riendas del bloque. Facundo se presentó solo 5 veces en la sede legislativa desde 2023. Una cada seis meses a renovar el contrato. Figura como asesor legislativo de su tía, no va ni a firmar sus facturas y argumenta que su tarea es de tipo partidaria, aunque tampoco se lo ve nunca por la sede. Se cree que es el encargado de una tarea «administrativa inmobiliaria» específica: garantizar que el Partido Nuevo tenga fondos todos los meses para pagar el alquiler de la casa a la familia de Luis Juez, ya que ese inmueble fue el domicilio particular del Senador hasta que éste construyó la nueva casa en el country Cañuelas Golf Club en la zona Sur. La familia del senador percibe por ese inmueble casi tres millones de pesos mensuales, pero sobre eso ampliaremos en próximas entregas.

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