El 17 de septiembre de 2013, Alejandra Monteoliva, promocionada por el entonces jefe de Gabinete del gobierno provincial Oscar González, fue designada Ministra de Seguridad de la provincia de Córdoba. El nombramiento fue consecuencia del denominado «narcoescándalo», que involucraba a Drogas Peligrosas de la Policía de Córdoba. Fue el puntapié inicial del proceso que, por ineptitud absoluta de la nueva ministra, terminó en el motín policial más grave de la historia provincial. El que derivaría en los saqueos del 3 y 4 de diciembre.

Antes de reemplazarlo, Monteoliva secundaba sin disimular ambiciones, pero con un perfil técnico, al Ministro Alejo Paredes, quien debió renunciar a raíz del conflcito en Drogas Peligrosas. La «especialista teórica» (así la referían en la propia Policia) fue construyendo, durante la primera mitad del año 2022, una estrechísima relación con el entonces todopoderoso Jefe de Gabinete de José Manuel de la Sota, Oscar González. Había aprendido en su paso por la Policía Nacional de Colombia que siempre era necesario tener el terreno preparado para surfear los cambios. En aquel momento estos se dieron forzados y la alianza de Monteoliva con González influyó en su inesperada designación. Fue una sorpresa en todo aquel gabinete de gobierno y de la propia policia. Oscar González acumulaba poder interno. Junto a la flamante ministra, que prometía “transparencia de gestión”, asumía al frente de la Policía de Córdoba César Almada, un comisario con fama de “honesto”.

González, Monteoliva y los jefes policiales debieron irse por la puerta de atrás 80 días después. Repudiados dentro y fuera del gobierno. El martes 3 diciembre marcó sus destinos para siempre. También quedó grabado a fuego en la memoria de los cordobeses, que jamás se olvidarán de aquella convulsionada noche de caos y saqueos en medio del acuartelamiento policial.



La principal razón del descontento era la ausencia de conducción política alimentada por la abstracción sublimada de la Ministra sobre la realidad social. Esto abarcaba muchos temas, además de cuestión salarial de los miembros de la fuerza.Por ello, fueron miles los que no dudaron en dejar sus puestos y plegarse al autoacuartelamiento que tuvo centro en la base del Comando de Acción Preventiva del Distrito 5, de barrio Cerveceros, en la capital provincial.

Cuando el estallido acabó, el mandatario provincial admitió que no tuvo «información» sobre lo que sucedía en la Policía. La responsable prinicipal de esos hechos fue Monteoliva y, complementariamente Oscar González, su padrino político.

Con esos antecedentes prometedores Javier Milei la designó nueva ministra de Seguridad de la Nación desde el 10 de diciembre próximo. En tanto, Oscar González, su padrino polìtico cordobés, está imputado y con prisión domiciliaria por el supuesto homicidio culposo de una mujer tras un accidente automovilístico en las Altas Cumbres.

La antigua discípula superó al maestro y lo cambio por Patricia Bullrich. También en esta oportunidad estuvo preparada para surfear los cambios y caer bien parada, habilidad que a ésta altura se transformó en marca registrada. Como el cafe de Colombia.

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