El incremento que aplicará YPF será para compensar la devaluación, la suba de impuestos, los biocombustibles y los precios internacionales. Se espera que las demás petroleras hagan lo mismo.

En los cálculos de YPF para trasladar a los surtidores pesará la devaluación del peso contra el dólar -que ronda el 2% mensual-, el costo de los biocombustibles y el comportamiento de los precios del petróleo a nivel global.
Durante octubre, el barril de crudo internacional aumentó 7% debido al conflicto Israel-Irán. Este valor forma parte de la estructura de precios de todos los combustibles a nivel mundial. En la última semana, el valor se estabilizó y cotiza a US$71. Así el impacto en los precios locales sería acotado.
A principios de octubre, el Ejecutivo desdobló los ajustes en los impuestos fijados a los combustibles vírgenes para atenuar el impacto en la inflación. Mientras las petroleras aplicaron una baja del 1% en la nafta y del 2% en el gasoil en los surtidores.
La disminución de los valores se dio ante la caída del precio internacional del crudo. A pesar de la reducción de los precios, la nafta y el gasoil acumulan un alza de 89,51%.
La nueva remarcación de precios llega en un contexto en el que el consumo de combustibles sigue en baja. En septiembre cayó 11,77% contra el mismo mes del 2023. Las ventas de naftas y gasoil de mayor calidad disminuyeron casi 21% en ese periodo.
El 1 de octubre, la petrolera YPF aplicó una baja del 1% en la nafta y del 2% en el gasoil que venden en sus estaciones de servicio. La disminución de los valores se dio ante la caída del precio internacional del crudo. Así, los consumidores se encontraron con una rebaja de hasta $20 en los combustibles.
En ese entonces, desde la YPF explicaron que con esta decisión, “la compañía mantiene un precio justo en sus combustibles que refleja las condiciones del mercado internacional y local y la evolución de costos asociados a la producción de combustibles”.
