El exjefe del Ejército, César Milani, salió a respaldar la designación del coronel Marcelo Presti al frente del Ministerio de Defensa y apuntó con dureza contra Agustín Rossi, quien había cuestionado que un militar en actividad asumiera la conducción política del área. Para Milani, la polémica desatada por el kirchnerismo y por organismos de derechos humanos es “puramente ideológica” y no tiene fundamento legal ni institucional.
En declaraciones a la prensa, el exjefe castrense afirmó que “no hay ningún impedimento para que un militar conduzca Defensa si previamente cumple los pasos administrativos correspondientes”, en referencia al pase a retiro que aún debe formalizarse. “Presti conoce las Fuerzas Armadas de punta a punta y entiende lo que necesita el sistema de Defensa después de años de desinversión y desorientación política”, sostuvo.
Milani también cargó contra Rossi, exministro de Defensa y una de las voces más críticas de la designación. Lo acusó de haber sido “responsable de un deterioro profundo” en la administración anterior y remató: “Retroceso no es que un militar asuma Defensa; retroceso fue el resultado electoral de 2023, que dejó en evidencia el fracaso político e institucional del espacio que Rossi representa”.

Las críticas del kirchnerismo se centraron en que un militar activo no debería ocupar un cargo político y advirtieron que la designación rompe “consensos básicos” construidos en democracia. Organismos de derechos humanos también manifestaron preocupación por lo que consideran un avance de las Fuerzas Armadas en la estructura civil del Estado.
Pese a la controversia, en el entorno del Gobierno aseguran que el nombramiento de Presti busca “profesionalizar” el área y recuperar la planificación estratégica de la defensa nacional. Mientras tanto, la oposición peronista insiste en que la maniobra constituye un “retroceso institucional”, y el debate político promete escalar en los próximos días.
